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El "peón" de la memoria histórica

Javier Fernández, de El Entrego, construye el nuevo monolito alusivo a la batalla de El Mazucu, que se inaugurará el sábado

Javier Fernández, preparando la base de hormigón del monumento.

Javier Fernández -minero retirado y natural de Rozá, un núcleo próximo a El Entrego- se autodefine como un "peón de la memoria histórica" y no le falta razón. Dedicó diez años a investigar el caso de "los cinco de la fosa Ciaño", fusilados por las tropas franquistas en 1937 y cuyos restos yacen bajo la plaza de abastos del distrito langreano. El arduo trabajo dio lugar a un libro y a varios homenajes póstumos. Ahora, el empeño de Fernández por rescatar las historias de los represaliados del franquismo ha pasado del papel a la escultura y de la comarca del Nalón al Oriente de Asturias. Un diseño suyo ha sido elegido para dar forma a un monolito en el alto de La Tornería, en Llanes, que honrará a los "luchadores antifascistas de la batalla de El Mazucu".

El monumento anterior, una gran piedra sobre la que reposaba una placa conmemorativa, quedó reducida a escombros como consecuencia de un acto vandálico. Por ese motivo, la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) decidió convocar un concurso de ideas para hacer un nuevo monolito. Se presentaron 168 proyectos, llegados de dentro y fuera de Asturias, una treintena de ellos firmados por arquitectos y tres por escultores. "Había propuestas muy buenas, pero algunas eran demasiado delicadas, más para un entorno urbano. El diseño de Javier nos gustó y además es muy consistente", explicó Juan Cigarría, presidente de Famyr.

El autor del diseño también se está encargando de la ejecución de la pieza, que será poco vulnerable a nuevos ataques vandálicos. "Es una base de hormigón de dos toneladas y media y una estructura superior de hierro con tres brazos que simulan un árbol para representar la verdad, la justicia y la reparación. Todo ese hierro pesa 400 kilos. Podrán hacer pintadas pero tendrán que venir con dinamita si quieren demoler esta pieza", afirma Fernández.

Este vecino de El Entrego confiesa sentirse "muy ilusionado" con la elección de su propuesta. "Yo trabajé como barrenista y vigilante de mina. Nunca había hecho nada de este tipo, aunque es cierto que me gusta dibujar cosas con programas de software de diseño y modelado". El monumento se inaugurará en un acto previsto para el sábado.

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