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"Está viva de milagro", dicen los padres de una niña de Llanes atendida en Arriondas

La familia clama contra la falta de recursos en el hospital comarcal: "En la UCI móvil hay más medios que en el centro"

Fernando Abad y Marta de la Vega, con su hija Elisa, ayer, en Barru. EMILIO G. CEA

"Está viva de milagro. Nuestra hija tiene, a partir de ahora, dos cumpleaños". A Marta de la Vega y a Fernando Abad aún no les ha pasado el susto. Su hija Elisa, de dos meses y medio, estuvo a punto de perder la vida el pasado 31 de diciembre a consecuencia, a su modo de ver, del mal funcionamiento del hospital comarcal, en Arriondas (Parres), y de la falta de medios.

Su odisea comenzó cuando su niña fue ingresada el 29 de diciembre con una fuerte broncolitis que, prácticamente, impedía que pudiera respirar. El día 30 les dieron el alta. "Vino igual que fue. No mejoró nada y nos dijeron que era algo normal", cuentan. El día 31 empeoró. "La cría había dormido muy mal. La tenía en el huevito encima del sofá y casi no podía respirar. De repente pegó una respiración muy fuerte y dejó de hacerlo", cuenta la madre. Todas las alarmas saltaron.

"Le hice la respiración boca a boca y de inmediato salimos hacia Posada", cuenta su padre. La intervención del facultativo de guardia fue, según explican, clave para que volviese en sí. "Estuvo en parada cardiorrespiratoria y la consiguió reanimar". La situación era tan grave que se hizo necesaria la presencia de la UCI móvil. "En Posada el médico nos la reanimó y en la UCI la estabilizaron. No entendemos por qué directamente no la llevaron al HUCA", se preguntan.

Las seis horas que la pequeña pasó en Arriondas antes de ser trasladada a Oviedo son calificadas por los padres como las peores de sus vidas. "Llegamos a urgencias con una parada cardiorrespiratoria y nos dejaron solos con la cría en un box. Me dieron una manta térmica y una toalla para que la calentara", explica la madre.

Recalca que estuvieron dos horas solos con la pequeña. "Le pusieron una máscara de oxígeno que se le caía. Fuimos nosotros los que la mantuvimos con vida", dice su padre. Estando en el box de urgencias la pequeña volvió a quedarse sin respiración. "Casi rompo el timbre de avisar y no venía nadie. Fue mi mujer quien salió corriendo en busca de ayuda", dice Abad. Aseguran ambos que una médica les preguntó, con total tranquilidad, si veían mal al bebé. "No dábamos crédito a lo que estaba pasando", señalan.

La pediatra, según los padres, decidió meter a la pequeña en la incubadora. "El primer problema surgió cuando se dieron cuenta de que las tomas de luz de la pared no eran compatibles con la incubadora. Sólo lo eran en el quirófano y en planta", relata De la Vega. "Una enfermera dijo que la metieran en el quirófano, cosa que no hicieron porque no había personal".

Los problemas no acabaron ahí, pues, según sostienen, nadie sabía poner a punto el aparato. "Debajo lleva unas bombonas de oxígeno y no eran capaces de cambiarlas. Todo esto con mi hija quedándose", explica el padre. Fue una enfermera la que logró activar el aparato. "Con la cría ya dentro nos dimos cuenta de que el tubo de oxígeno estaba rajado y se lo tuvieron que cambiar", añaden.

Entre medias se organizó el traslado al HUCA. Fernando Abad dice que no respiró tranquilo hasta que la niña entró en el vehículo. "Allí pusieron a punto la incubadora porque no estaba preparada para el viaje. Nos dio la impresión de que en la UCI móvil había muchos más medios que en todo el hospital ". La niña, para terminar la odisea, se volvió a quedar sin respiración en Oviedo. "Una vez en el HUCA el trato fue espectacular", resaltan. La pequeña Elisa estuvo una semana en la unidad de cuidados intensivos de pediatría. "Los profesionales se portaron genial y la atención fue increíble. No entendemos por qué, si en Arriondas no tenían medios para atender a nuestra hija, no la llevaron a Oviedo directamente", dicen.

El matrimonio cuenta lo ocurrido para que se conozcan las carencias del Hospital del Oriente. "Había veinte críos para una pediatra, superada por la situación. Si llega a haber otro caso como el nuestro ese día uno de los dos bebés habría muerto por falta de medios. Perdimos seis horas allí. Esto no debe volver a ocurrir", subrayan.

Este periódico intentó ayer hasta en tres ocasiones contactar con la dirección hospitalaria para recoger su versión, sin éxito.

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