Los grupos ambientales y animalistas de la región exigen al Principado una actuación urgente para acabar con un "espiral de furtivismo" que vivió su último capítulo el pasado domingo, cuando la cabeza y la cola de un lobo aparecieron flotando en la piscina municipal de Infiesto, obligando a cerrar las instalaciones de forma indefinida.

La Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, Prolobos Asturias, Lobo Marley, Acopo Fauna y el Colectivo Ecologista de Avilés son algunos de los colectivos que suscriben la petición y que hacen hincapié en la necesidad de que "el peso de la ley caiga sobre los furtivos que campan a sus anchas por Asturias matando lobos sin control". Los ecologistas llaman la atención sobre el hecho de que la aparición de la cabeza del lobo en la piscina de Infiesto se produzca "casualmente al día siguiente de una manifestación de ganaderos en Cabrales".

No es la primera vez que se localizan restos de lobo colgados en la comarca. El puente "romano" de Cangas de Onís y el aparcamiento de un supermercado de Arriondas son sólo algunos de los escenarios en los que en los últimos meses aparecieron ejemplares ahorcados. "Son años de denunciar estos gravísimos hechos sin que sepamos que se haya encontrado a ninguno de los culplables", lamentan los ambientalistas. "Demuestra que el furtivismo del lobo se está permitiendo y eso da alas a algunos colectivos a seguir con el furtivismo consentido", se quejan.

Por el momento, no se tienen pistas sobre la autoría de de los actos vandálicos registrados en la capital piloñesa, que obligaron a renovar todo el agua del vaso principal de las piscinas, aún hoy cerradas, y a su limpieza integral.