03 de enero de 2019
03.01.2019

Llanes pide a Puertos que retire el ocle podre junto al puente: "No hay quien pare"

El fuerte olor y el color blanquecino del agua despiertan las preguntas de los paseantes y las quejas de los hosteleros de la zona del muelle

03.01.2019 | 00:10
Dos vecinas observando ayer el agua desde el puente de Llanes.

Pese a que concentró la atención de muchas de las personas que ayer pasaban por la calle Marqués de Canillejas y el muelle, el color blanquecino que ayer tenía el agua de la ría de Llanes a la altura del puente no era algo preparado fruto de las fiestas navideñas. El agua adquiere estos días esa tonalidad como consecuencia de la putrefacción del ocle acumulado en esta parte de la ría. En marea baja genera un intenso y desagradable olor, palpable sobre todo los días de sol, con el consiguiente malestar de vecinos y hosteleros de la zona.

La situación mantiene en alerta al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Llanes, que reclama a Puertos una solución a la mayor brevedad posible para atajar el problema. La situación no es nueva. Hace justo un año ocurrió algo similar. No fue Puertos en aquella ocasión quien retiró el ocle. Fueron los recolectores de arribazón, ayudados con una pala, los que sacaron de debajo del puente varias toneladas del denominado oro rojo.

El concejal de Obras del Ayuntamiento de Llanes, Juan Carlos Armas (PP), mantuvo en la mañana de ayer una conversación telefónica para tratar este asunto con la directora de Puertos. "Al no ser una competencia nuestra, sino del Principado, les hemos pedido que procedan a retirar el ocle para atajar los malos olores que genera", destacó el edil llanisco. El concejal ve prioritaria una actuación en este sentido para acabar con los malos olores en uno de los centros neurálgicos de la capital del concejo, y evitar las incomodidades que ello provoca a vecinos y empresarios.

Mientras se trata de resolver el problema, los hosteleros de la zona muestran su preocupación por los malos olores. El pasado fin de semana el mediodía coincidió con la marea baja y el fuerte olor del ocle en descomposición llamó la atención de numerosos visitantes que a esa hora alternaban en las terrazas de los bares aledaños. "Ya lo deberían haber quitado. Hay días que no hay quien pare por los olores", señaló uno de ellos. En las últimas fechas han sido muchos los clientes que han preguntado por la procedencia de los olores. "Al final es un poco de todo y hay gente que, como es lógico, se queja. Por un lado el ocle se pudre y, por otro, por las tuberías sale todo tipo de porquería, a lo que hay que unir que se acumulan hojas y otros materiales que trae el río", señalan.

"A la gente le sorprende los malos olores en marea baja y pregunta también por el color del agua", aseguró ayer Andrés Junco García. Que el Ayuntamiento tenga que recurrir a Puertos para sacar las toneladas de gelidium estancadas en este lugar tiene que ver también con el hecho de que este año, debido entre otras cosas al buen tiempo y a las buenas mareas, sea más fácil para los recolectores sacar las algas directamente de las playas que hacerlo de la ría.

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