Ana Zaragoza, vecina de Ribadesella que hasta hace poco regentaba un bar, ha denunciado a diez establecimientos locales por incumplir la ordenanza municipal de terrazas, según cuenta, algo a lo que se ha sentido empujada por la "injusticia" que desde el Ayuntamiento se ha cometido con ella. Y es que ha sido condenada a pagar 751 euros por tener la terraza de su local montada antes del horario permitido, algo que ella niega.

Todo comenzó cuando en 2017 fue sancionada por tener su terraza en la calle antes de las 8.00 horas, momento a partir del cual está permitido en Ribadesella, una acusación que Zaragoza afirma que es falsa. "La chica que limpiaba el bar sacó dos mesas y algunas sillas a la calle para poder trabajar, tanto ella como yo fuimos a hablar con el interventor para explicárselo y acudí también al jefe de la Policía Local, pero ninguno de los dos hicieron caso", cuenta la hostelera, que decidió ir a un contencioso-administrativo, donde perdió.

Una multa que la perjudicada no cree que deba pagar porque considera que no ha cometido ninguna infracción. Además, afirma que sí que hay establecimientos que montan sus terrazas antes de la hora permitida "a los que no se ha denunciado". "En un primer momento no quise denunciar a otros, por eso intenté ir por otras vías, pero es una injusticia lo que se está haciendo. Ahora, me he sentido obligada a denunciar por culpa del Ayuntamiento; quiero justicia, no perjudicar a nadie, pero no voy a pagar todo el pato", sentencia esta hostelera.

Por eso, Zaragoza cuenta que ya son diez los locales a los que ha denunciado para evidenciar esa injusticia que ella considera que se ha cometido con ella, contra los que incluso ha presentado pruebas gráficas, y anuncia que seguirá hasta que esta situación se solucione.

Además, arremete contra la propia ordenanza, pues considera que "no es lógico que si hay bares que tienen licencia para abrir desde las 6 de la mañana, no puedan sacar su terraza hasta las 8", considera.

Según la ordenanza municipal, las infracciones leves pueden conllevar una multa de hasta 750 euros, las graves pueden subir hasta los 1.500 y la posibilidad de la suspensión de la autorización entre tres y seis meses, y las muy graves se sancionan con multas de entre 1.501 y 3.000 euros, con un periodo máximo de suspensión de un año.