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El Carrocéu luce cristalino

"Ayudar a mantenerlo limpio es positivo", dicen los voluntarios que retiraron basura del río llanisco por el Día del Agua

César Fernández y Jorge Laria, con un neumático.

César Fernández y Jorge Laria, con un neumático. EMILIO G. CEA

Dos neumáticos y una batería de coche, botellas de plástico y de vidrio, bolsas y calefactores eléctricos. Estos fueron algunos de los materiales que ayer se sacaron del río Carrocéu a su paso por la senda peatonal que conecta Llanes con la Portiella y Pancar. Una veintena de voluntarios, convocados por la empresa Asturagua con motivo del Día Mundial del Agua, tomaron parte en la actividad divididos en dos grupos. La responsable de la compañía en el municipio, Susana Jódar, mostró su satisfacción por el resultado de la convocatoria. En total recogieron 320 kilos de basura.

"Paseo por la zona todos los días y veía que había restos de basura. Este tipo de iniciativas sirve para que la gente se dé cuenta de que el río no es un vertedero y para que tomen conciencia de que todo lo que se tire aquí va a la mar", subrayó Jódar.

José Alberto Santiago, "Canene", fue uno de los voluntarios. Nacido en el Cuetu, conoce el Carrocéu a la perfección. "Me parece una buena iniciativa, aunque creo que la Confederación debería limpiar con sus medios con más asiduidad, sobre todos después de los temporales. Todo lo que sea mantener el río limpio es bueno", destacó. Desde Porrúa acudió a echar una mano Sara Álvarez. "Estoy concienciada con el medio ambiente", dijo. Una sobrina de 15 años le recuerda con asiduidad la necesidad de mimar el planeta. "Es una zona donde a simple vista se ve basura, pues aquí se hacen botellones", manifestó.

Uno de los voluntarios más jóvenes fue Ancor Pérez Celorio, de 20 años. "La actividad me ha llamado la atención y he venido a ayudar", dijo. Entre los limpiadores estaban los ediles llaniscos Marián García, Iván García y Juan Carlos Armas. Este último, biólogo de profesión, mostró su satisfacción por la buena acogida de la iniciativa. "La senda del Carrocéu es una zona de tránsito con alto grado de antropización. La mayoría de la gente es cívica y no contamina, pero otros tiran desperfectos al río y es una pena", señaló.

Libania Fernández fue otra de las voluntarias. Cree que la retiraba de plásticos en ríos y el mar debería ser una prioridad. "Mi novio es pescador y la última lubina que capturó tenía un gran trozo de plástico dentro", dijo.

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