El oriente asturiano es una "joya turística". Lo dice el presidente de la patronal asturiana de hostelería y turismo (Otea), José Luis Álvarez Almeida, que ayer asistió a una jornada sobre gestión del negocio hotelero organizada por el Banco Sabadell en el Parador de Cangas de Onís. Allí, Almeida apuntó los dos principales retos a los que tiene que hacer frente el sector en la región: la búsqueda de financiación y de innovación "sin la que estamos muertos", matizó. Una innovación en la que, según su versión, las nuevas tecnologías jugarán un papel determinante. "Asturias necesita una revolución digital, en materia de redes sociales y de conectividad, que permita a los empresarios turísticos estar al mismo nivel que sus homólogos de Cantabria o de Castilla y León".

El presidente de Otea auguró una buena ocupación hotelera para Semana Santa, animada por el buen tiempo que se prevé en abril, y apostó por impulsar el turismo religioso en Covadonga y su entorno. Almeida también se refirió al plan de acceso a los Lagos, para el que pidió una planificación más rigurosa. "No podemos estar hablando de qué se va a hacer de aquí a tres meses, tienen que darse soluciones de aquí a veinticinco años", dijo. Además, incidió en la importancia de que los alojamientos turísticos piratas legalicen su situación para ofrecer un "turismo de calidad".

Una de las ponencias más aplaudidas de la jornada fue la del director general del Instituto Técnico Hotelero (ITH), Álvaro Carrillo, quien abordó los principales desafíos y oportunidades en la gestión hotelera. El director del ITH insistió en que el cliente "es cada vez más digital" y llega incluso a la empresa más pequeña de turismo rugal demandando wifi. "Si les falta esto, es como si les faltara la cama", ejemplificó.

Como receta para acabar con los problemas de conectividad que lastran a algunos núcleos rurales, recomendó "aprovechar la ola de inversión que llega con el 5G" tanto por parte de empresas privadas como de la Administración pública. "Si la inversión privada no llega, habrá que ver cómo se les puede exigir a las administraciones que cubran aquellas zonas que no son rentables firmando acuerdos con las operadoras", dijo. No obstante, Carrillo matizó que el nivel de cobertura de Internet en España es superior al de otros países con una orografía similar, como puede ser Austria. "La competencia que ha habido entre operadores es aquí mayor y por eso estamos mejor digitalizados", concluyó.