30 de mayo de 2019
30.05.2019

Cangas llora a Enrique "el Ferreteru", un trabajador incansable

El fallecido regentó hasta hace pocos meses una ferretería que fundó en 1960

30.05.2019 | 01:16
Enrique Laria.

Cangas de Onís vive compungida en las últimas fechas a raíz de la pérdida de algunas de las caras más conocidas del concejo, gente muy popular, querida y comprometida con su pueblo. La última, en la tarde del martes, la de Enrique Laria Castaño, "el Ferreteru".

Laria, que contaba 88 años de edad, fue un esforzado e incansable trabajador, desde que se inició como aprendiz, con 14 años, en la ferretería El Paraíso, en Arriondas (Parres), regentada por Antonio García Amor, y más adelante pasar a la canguesa ferretería de Sarmiento. Corría 1960 cuando montó su propia ferretería, en la calle Constantino González, en la ciudad canguesa, hasta que cerró sus puertas al público hace escasos meses. Su pasión por el trabajo propició que no se jubilara cuando le correspondía por edad.

Natural del núcleo rural de Granda (Parres), acabó echando raíces en la ciudad de Cangas de Onís. Vivió por y para su ferretería, siempre disponible para atender al cliente. No había horas de asueto, pues, de ser requerido, allí estaba abriendo el negocio para cumplir con el consumidor. La máxima de las anécdotas que le tenía como protagonista, en cuanto a surtido y variedad comercial en el sector ferretero, o bien encontrar algo que no abundaba, era la siguiente: "Lo que no tenga Laria, no lo tiene nadie en el Oriente". Santo y seña.

Culto y siempre al día -le gustaba leer LA NUEVA ESPAÑA para estar al corriente de lo que pasaba-, era buen conversador y no escatimaba, presentada la ocasión, el cuerpo a cuerpo en el centro del debate político. Para nada era dado a entrar en polémicas deportivas o futbolísticas. Recuerdo una de sus frases acuñadas en cuanto al trato hacia el cliente: "Teniendo un negocio privado debes ser muy prudente".

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