17 de julio de 2019
17.07.2019

Un pescador, a punto de electrocutarse en Piloña al chocar su caña con un cable de alta tensión

"Sentí sacudidas muy fuertes y el sonido de descarga eléctrica", cuenta el afectado, que fue atendido en el hospital, pero no tiene secuelas

17.07.2019 | 01:14
La zona donde ocurrió el suceso, con la línea de alta tensión.

Quedó en un susto grande, pero pudo haber terminado en tragedia. Un hombre de 42 años de Arriondas estuvo a punto de electrocutarse hace unos días mientras pescaba en el río Piloña, al chocar su caña con una línea de alta tensión que pasa por encima del cauce. El pescador, que prefiere ocultar su identidad, asegura haber sufrido quemaduras, pero tuvo suerte: "la electricidad me entró por la mano derecha y salió por los dos pies. Agujereó las botas y los calcetines. El suelo se quemó y todo".

El afectado, que trabaja en Infiesto, suele aprovechar su parada para comer para acercarse a pescar al Piloña: "Como en veinte minutos y tengo el río al lado". El suceso tuvo lugar en un recodo del río entre Villamayor e Infiesto. "Vi unos peces: abrí la caña y la tiré al río. Eché la primera varada, y nada. A la segunda, enganché porquería. Al incorporar la caña hacia arriba para quitar la porquería sentí una descarga que fue descomunal. Quedé cogido a la caña con la mano derecha, sentí sacudidas muy fuertes y el sonido de descarga eléctrica".

El hombre fue consciente en todo momento de lo que le estaba sucediendo. Y lo narra con detalle: "Intenté caer hacia atrás y lo conseguí tras equis segundos. Quedé en 'shock' y estaba allí solo, en el suelo sin poder moverme. Me parecía que no podía respirar. Empecé a volver en mí. Me levanté, y el brazo derecho tenía muy mala pinta: estaba blanco y no podía moverlo. Luego empezó a ponerse en el color normal y lo empecé a mover. Cogí todo lo que tenía alrededor y salí hacia al coche. Al ir caminando noté como sabor a sangre en la boca, me había mordido la lengua. Me asusté y vi las quemaduras en la mano. Llamé a un compañero de trabajo para avisar y fui al ambulatorio de Infiesto, que estaba más cerca que el hospital de Arriondas. Pero desde allí me llevaron en ambulancia a Arriondas. Tenía quemaduras de tercer grado en manos y dos pies. Estuve toda la tarde allí. Me hicieron un parte de electrocución y me hicieron pruebas para descartar problemas cardiacos, que era lo que más les importaba". Finalmente, todo quedó en un gran susto.

"Vienen críos"

El parragués asegura que no fue consciente del peligro, que el cauce cambió y ahora la línea de alta tensión pasa justo por encima del río. "Es un peligro, la caña es de carbono, un material muy conductor", afirma. Su caña mide siete metros de alto, pero en el momento en el que sufrió la descarga estaba plegada parcialmente.

La víctima añade que lo que más le preocupa "es que le pueda pasar a alguien más. Lo puse en conocimiento del Ayuntamiento porque donde yo voy a pescar va a pescar gente pequeña y mayor, muchas veces hay críos. Van a matar a alguien". Se trata, precisa, de una zona libre. Tras denunciar lo sucedido, cuenta, se acercaron a la zona técnicos de EDP, que le dijeron que "la línea cumple la normativa".

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