18 de julio de 2019
18.07.2019

Cangas, enemiga de las cacas

Los niños del campamento "Fusión" señalan y colocan carteles de reproche junto a los excrementos de perros

18.07.2019 | 01:36

Los niños del campamento que el grupo "Fusión" lleva a cabo en Cangas de Onís lo tienen claro: quieren poder jugar en espacios públicos libres de cacas y sin temor a ensuciarse. Por eso, ayer pusieron en marcha una campaña que trata de convencer a los vecinos, haciendo uso del humor, sobre la inconveniencia de que sus mascotas orinen y defequen en aquellos lugares destinados al tránsito de personas.

La iniciativa fue de lo más original: la brigada anticacas barrió calles como la de San Pelayo, parques y jardines de toda la ciudad, y cada vez que encontraban "una prueba del delito", ni cortos ni perezosos la adornaban con un cartel en el podían leerse frases reivindicativas como "Limpia la caca de tu perro, por favor", "No deje que su perro ensucie la ciudad" o "Queremos que Cangas esté limpio". Los menores eligieron los eslóganes, que escribieron de su puño y letra con rotulador sobre trozos de cartulinas rojas que después insertaban, con ayuda de palillos, sobre los citados zurullos. En total, fueron más de una treintena los avisos colocados por toda la capital canguesa para llamar la atención de los dueños menos pulcros.

La brigada anticacas se encontró ubicaciones donde la suciedad era realmente alarmante, tales como las inmediaciones del colegio cangués. Allí, los niños contabilizaron hasta cinco deposiciones en escasos tres metros de perímetro.

Los pequeños insisten en el perjuicio que este tipo de actividades causan, por ejemplo, en personas que usan sillas de ruedas, y que acaban con el "pastel" en sus manos.

De todas las incidencias registradas dieron parte después al alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro, que los recibió ayer en el Ayuntamiento. Los participantes en el campamento de verano de "Fusión" insistieron en que en caso de que las deposiciones de las mascotas fueran inevitables, los dueños o responsables de las mismas deberían intentar que se realicen junto a las alcantarillas. "En cualquier caso deberán llevar una bolsa para recoger el pastel y limpiar la vía", insistieron.

El regidor cangués, a su vez, prometió a los cerca de ochenta chavales que mantendrá una concienzuda campaña de vigilancia con el fin de disuadir a los infractores, a quienes recordó que no están exentos de pagar considerables multas por el incumplimiento de la ordenanza municipal vigente.

No obstante, las quejas por la proliferación de excrementos caninos no son exclusivas del municipio de Cangas de Onís. Colectivos como la Asociación de personas con lesión medular y otras discapacidades físicas (Aspaym) o el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad en Asturias (Cermi) exigieron recientemente un endurecimiento de los castigos contra quienes no eliminan las deposiciones de las calles en Oviedo.

Tanto es así que el consistorio ovetense llegó a estudiar en su día la posibilidad de instaurar un registro genético de canes y utilizar los análisis de ADN para localizar a los dueños que no cumpliesen las normas y multarlos. Un sistema que el Ayuntamiento de Xátiva (Valencia) fue pionero en instaurar hace ya cinco años. Aunque el premio a la originalidad podría llevárselo el consistorio de Brunete (en Madrid), que llegó a enviar a los infractores por correo las cacas "olvidadas".

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