19 de agosto de 2019
19.08.2019

Las "bruxas" de Barru, a escobazo limpio

Cientos de personas asisten al singular "aquelarre" de la celebración llanisca, que aspira a ser "fiesta de interés cultural"

18.08.2019 | 23:45

"Juera sapos, juera ratos, / juera mala maldición, /col poder d'agua benditu / y el ramín de la pasión". Que la fiesta de la "Quema de las bruxas" de Barru, en Llanes, es distinta a todas las demás pueden confirmarlo las cientos de personas que se acercan cada año para participar en el "aquelarre" que se celebra en el prau de la fiesta. El asunto forma parte de las fiestas de San Roquín y comienza cerca ya de la medianoche, cuando a bordo de carros del país llegan al recinto festivo una veintena de "bruxas". Primero se reúnen en torno a una hoguera y, una de ellas, formula el conjuro que comienza con la coplilla en asturiano con la que se inició este relato.

Nada más concluye el conjuro se apagan las luces del prau de la fiesta y las "bruxas" se vuelven hacia los asistentes, se levantan de repente con sus escobas en ristre y salen corriendo, dando escobazos a todo aquel que se cruza en su camino. No se libran ni los mas veteranos ni los más pequeños, aunque bien es verdad que las "bruxas" barrucanas miden muy bien la intensidad de los golpes y, al final, únicamente le dan su merecido a los que se han portado peor.

Las persecuciones, los gritos de "terror" y las carreras se suceden durante un buen rato por el prau de la fiesta. Es un momento divertido en el que todos, "bruxas", "perseguidos" y "mirones" disfrutan de lo lindo. Es un espectáculo diferente a cualquiera de las verbenas que se celebran en la región, que se desarrolla en un pequeño pueblo de apenas un centenar de habitantes, en una fiesta organizada por cuatro o cinco vecinos y por ello algunos lugareños y visitantes se han conjurado (nunca mejor dicho) para que sea declarada "fiesta de interés cultural".

Este año, según algunos asistentes, las "bruxas" de Barru repartieron "más leña que nunca", lo que provocó una mezcla de miedo y risas entre los más pequeños. "¿Te portaste bien este año"?, le preguntaba una "bruxa", escoba en ristre, a un pequeñín llanisco. "Sí, sí, muy bien", contestó el niño. "Pues entonces el 'escobazu' se lo voy a dar a tu padre", replicó la bruxa, que, dicho y hecho, le sacudió en el trasero al progenitor, entre las risas del resto de la familia.

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