09 de septiembre de 2019
09.09.2019

Los piloñeses se vuelcan con su patrona, la Virgen de la Cueva

Tras la misa, cantada por la coral, tuvieron lugar la ofrenda floral y la procesión con la imagen y ramos

08.09.2019 | 23:39

Los piloñeses se volcaron ayer con su patrona, la Virgen de la Cueva. El ocho de septiembre es un día que también se vive con mucha intensidad en Infiesto. Los devotos cumplen con la tradición de ir a honrar a su Virgen, al santuario, con la última misa de la novena que le dedican.

La de ayer fue la despedida, hasta el año venidero, y también la más solemne. Los actos religiosos de la festividad de la Natividad de la Virgen María fueron oficiados por el párroco de Infiesto, Manuel García Velasco. La misa, cantada por la Coral Polifónica Piloñesa, congregó a un nutrido grupo de feligreses, que abarrotaron el santuario, un lugar de peregrinaje en el concejo.

La ofrenda floral fue otro de los momentos más emotivos. A continuación, tuvo lugar la procesión, en la que desfilaron algunos fieles vestidos con el traje regional, para dar color a la fiesta, así como tradición. Viri Iglesias, concejala de Cultura y Festejos, se animó a llevar un traje regional, al igual que Viti Rodríguez, uno de los vecinos más participativos. Los ramos, con las típicas roscas de pan, tampoco faltaron.

El primer dato histórico del que se tiene constancia sobre el santuario se remonta al siglo XVI, aunque podría ser anterior. Se cuenta que al señor de la Torre de Lodeña se le apareció en sueños la Virgen María para pedirle que le dieran culto aquí, donde más tarde se encontró con un caballero portugués que había luchado contra los moros junto a las tropas castellanas. Le relata que tras fallecer su joven amada, se encontró una imagen de la Virgen María en una oquedad del actual santuario y decide quedarse en el lugar. Al poco tiempo del encuentro, el portugués fallece y el señor de Lodeña promueve su culto.

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