09 de octubre de 2019
09.10.2019

La recolección de ocle, a punto de parar: "No sabemos nada de los compradores"

El sector de arribazón denuncia que las fábricas importan algas más baratas de otros países y alerta del descenso de cuadrillas en las playas

09.10.2019 | 00:59
Parte de los recolectores de ocle de arribazón, ayer, delante de la playa de Barru, en Llanes.

O se garantiza la venta o el sector del ocle de arribazón parará la recolección. La asociación Ocleros del Oriente, reunida ayer en la playa de Barru (Llanes) en señal de protesta, alerta de que las fábricas están importando las algas de otros países y otros puntos de la geografía española a precios más baratos. La consecuencia es que "en un mes y medio de campaña que llevamos no hemos sabido nada de las fábricas de compra, ni si van a comprar, ni cuándo, ni a cuánto", explicó el portavoz del colectivo, Fernando Abad.

Las conversaciones iniciales mantenidas por el presidente de la asociación, Juan Carlos González, apuntaban a que los empresarios comprarían el kilo de ocle seco a un precio de entre 60 y 90 céntimos. Una cantidad "insuficiente", según los recolectores, que ven cómo "apenas se cubren los gastos en la campaña". En cualquier caso, inciden, "quedaron en venir a verlo y aquí no ha venido nadie", reprochó el portavoz. Un euro sería un precio razonable, según indican, aunque la ganancia no fuera la esperada en una campaña de ocle que cuesta a cada cuadrilla "unos 20.000 euros", afirmó Abad.

El descenso del precio se ha notado con el paso de las temporadas. Tanto es así que, indicó, "hace dos años, o el año pasado, en la primera marea en esta playa (Barru) había 23 tractores en el agua. Este año había 4 y dos ya han dejado de trabajar porque las pilas que tienen acumuladas no tienen comprador", lamentó.

En la actualidad, tal como recordó Abad, hay cuatro fábricas interesadas en la compra de ocle. Dos de ellas "el año pasado ya no compraron nada". ¿Por qué? "Les sale más barato importarlo, comprarlo en verde y pagar a personas que se lo sequen", detalló Abad. Así las cosas, "esta situación acabará con el sector y tendremos que parar, al menos durante unos años, y los que quieran seguir lo harán cubriendo gastos o ganando muy poco dinero", auguró. A estas alturas de la campaña, los recolectores de arribazón trabajan con cierto desasosiego porque, subrayan, "la incertidumbre es total".

Abad alaba la labor que se desempeña desde la Dirección de Pesca del Gobierno regional. Recuerda que el sector de arribazón facilitó el camino para que los recolectores de arranque pudieran entrar en la recogida cada temporada pero, advierte, "desde el Gobierno nos dejaron claro que los dos, arranque y arribazón, teníamos que ir de la mano" y no perjudicar la actividad del otro. La situación, sin embargo, no es esa y sobre el escenario ha concluido con éxito una campaña de arranque y comienza sin esperanza una de arribazón. "En las reuniones los representantes de las fábricas prometen que van a comprar, pero aquí no hemos sabido nada de nadie y los acuerdos se están incumpliendo, todo son impedimentos y largas al mismo tiempo que traen camiones de Francia, Marruecos o de Cantabria", zanjan.

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