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La excepción al despoblamiento: Cangas cambia el Plan General al revivir un pueblo

El concejo recupera como núcleo rural Bustovela, tras medio siglo abandonado, para que sus nuevos moradores puedan realizar reformas

La excepción al despoblamiento: Cangas cambia el Plan General al revivir un pueblo

La excepción al despoblamiento: Cangas cambia el Plan General al revivir un pueblo

En una época en la que el despoblamiento rural ya es señalado desde todos los ámbitos como uno de los grandes problemas de Asturias, Cangas de Onís va a cambiar su Plan General de Ordenación Urbana (PGO) para volver a permitir las construcciones en uno de sus pueblos, Bustovela.

Así las cosas, la corporación de Cangas de Onís abordará en el pleno de mañana jueves la modificación puntual del PGOU para reconocer a Bustovela como núcleo rural. Cuando se aprobó el plan, en 2004, no se le dio tal categoría porque estaba abandonado, explica el alcalde, José Manuel González. Pero las circunstancias han cambiado y se mantienen así desde hace unos años, pues estos vecinos le han devuelto la vida al pueblo. "Estamos encantados porque estaba abandonado y ahora hay gente", destaca el regidor, que recuerda que el Principado arregló hace unos tres años el camino que les comunica con Cuerres y que era el único acceso transitable a Bustovela. Los trabajos costaron 48.937 euros.

Unos de los principales beneficios que obtendrán los moradores de este pequeño pueblo cangués con esta modificación urbanística es que, al ser catalogado como núcleo rural, podrán solicitar las pertinentes licencias municipales para arreglar algunos de los inmuebles abandonados en esta pequeña aldea del entorno de Corao, que resurge después de haber estado más de cincuenta años sin habitar.

Los actuales vecinos del pueblo, que rondan la docena, vieron una oportunidad en Bustovela y decidieron dejar atrás sus vidas en la ciudad para instalarse en Asturias. Su apuesta fue la de devolverle la vida a este pueblo cangués que se había quedado desierto, tras sufrir de lleno el abandono de la zona rural. Pero ellos, más que dificultades, encontraron oportunidades para poner en marcha su proyecto, basado en la agricultura y el contacto con la naturaleza, de la que disfrutan al máximo en Bustovela. Compraron el pueblo y se instalaron en 2012. Su intención es ir recuperando poco a poco las viviendas abandonadas, incluso han levantado una panera.

Pero las principales trabas que se encuentran a la hora de recuperar esta aldea son las burocráticas; por eso, la nueva consideración urbanística servirá de empujón para continuar exitosamente con este proyecto. En cuanto a las infraestructuras, se las han ingeniado para que las placas solares les proporcionen suministro eléctrico y un manantial próximo les abastece de agua.

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