18 de julio de 2020
18.07.2020
La Nueva España

Los ganaderos estallan por la falta de control del lobo: "Hay que actuar rápido"

Trescientas personas cargan en Cangas de Onís contra el Principado y piden medidas porque "los daños se acercan a su máximo, de 2013"

18.07.2020 | 13:53
Los ganaderos, en manifestación por la principal vía de la ciudad de Cangas de Onís.

Más de trescientos ganaderos de la comarca oriental levantaron ayer la voz contra la gestión del problema del lobo por parte de la administración regional y contra la desaparición de los pastos. La manifestación recorrió Cangas de Onís para mostrar el enfado del sector primario, que reclama un control más estricto de los ejemplares y el pago pronto y más justo de los daños que causan los cánidos. A los ganaderos, algunos con reses en el parque nacional y otros fuera de él, no les salen las cuentas y amenazan con incrementar la intensidad de sus protestas si no son escuchados esta vez.

"Estamos volviendo a datos de 2013, las 28 muertes por el lobo que hubo en la Montaña de Covadonga este mes de junio son comparables a aquel tiempo, cuando se produjeron los mayores daños y con ello se iniciaron las revueltas sociales". El regidor de pastos, José Antonio García, lamentó que el sector primario esté siendo ninguneado otra vez y aseguró que, cansados de esperar, no van a quedarse parados. "La administración tiene que ponerse las pilas, ¿de qué vale hacer y fomentar incorporaciones de nuevos ganaderos si a los cinco años se van para casa?", se pregunta, apuntando al desencanto generalizado por los daños del lobo y con la gestión de los pastos.

"El plan de gestión del lobo no funciona, ni se cumple el cupo: de los 45 lobos que se iban a extraer el año pasado, solo se extrajeron 33. Donde haya un foco hay que actuar de forma automática, no podemos esperar 20 días porque durante ese período habrá más daños. Pero, además, tenemos otro problema grave, no hay los desbroces, ni quemas controladas; los caminos, los accesos, las mangas, los potreros... está todo destrozado, no se ha hecho nada. Cada vez hay menos pastos. Cada vez peores servicios al ganadero que aprovecha esos pastos", clamó García, que lanzó una advertencia: "Si hay que subir la intensidad de la protesta, se hará". Lo hacía arropado por ganaderos que discurrieron de forma tranquila hasta cruzar el Puente Romano, donde extendieron sus pancartas para asombro de los turistas.

Unas pancartas que defienden "lo mismo que hace 20 años" porque el problema se arrastra. "Algo de ineptitud habrá en algún sitio para que llevemos tanto tiempo denunciando lo mismo", lamentó Xuan Valladares, portavoz de Asturias Ganadera. A su juicio, el plan de gestión del lobo no funciona y la solución pasa por "patrullas especializadas de actuación inmediata para ajustar las poblaciones del lobo. Allá donde generen pocos daños encajará, allá donde sólo haya daños no cabrá. La inmediatez es la clave", subrayó. Un daño que no se limita a la muerte. El ataque del cánido a los rebaños produce abortos, estrés e incluso miedo entre animales que pueden acabar despeñados. En Amieva, tal como recordó Alberto Suárez, los animales no quieren estar en el puerto. Llevan 21 bajas desde junio, y "estamos cansados de palabras, queremos hechos".

Daniel Gómez se levantó ayer a las seis de la mañana para poder ir a la manifestación en la que faltaron "demasiados". Tiene 85 años y un rebaño de cabras y ovejas. "No es la ganadería la que no pinta bien, son los políticos los que no pintan nada", aclaró.

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