Llevaban varios meses los vecinos pidiendo soluciones urgentes, y han llegado en la época del año de mayor afluencia turística. Desde ayer se encuentra cortada a la circulación la carretera PR-5, en las cercanías de la iglesia de San Juan de Parres y del cementerio parroquial, vial muy transitado en estas fechas veraniegas al enlazar el pueblo de Ozanes con el barrio de El Puente Romano, a las puertas de la ciudad de Cangas de Onís. Los operarios del Principado trabajan para reparar un gran socavón en la calzada. J.M.C.