A 56 céntimos el kilo de ocle arrancado queda "poca ganancia para quien lo extrae", así que sería "conveniente" replantearse una subida de compra mayor para la próxima temporada. La campaña de arranque de ocle ha concluido en Asturias con el cupo cubierto y el precio, pactado previamente, "en un claro valor irrisorio". Los marineros llaniscos, riosellanos y ribadedenses pusieron ayer fin a varias semanas de trabajo en el que extrajeron del fondo marino las 1.300 toneladas del llamado "oro rojo" fijadas para su zona de extracción, desde el Cabo la Mar hasta la ría de Tinamayor. Pero "aún queda mucho en el fondo y dejamos zonas sin tocar", avanzaron.

Lo dicen para recordar a los recolectores de arribazón en las playas que "hay algas para todos" después de que estos, al inicio de la temporada, llegaran a plantear que el Gobierno regional pusiera fin al arranque para regularizar el ecosistema y el mercado.

La campaña, indican los patrones de las cofradías "Virgen de Guía" de Ribadesella y "Santa Ana" de Llanes, Manuel Buenaga y Ángel Batalla, respectivamente, "ha sido muy buena, y la calidad del ocle, también". Sin embargo, "el primer año nos pagaban a 72 céntimos y para ser bien deberíamos volver a aquellos valores", dice Batalla. Tal vez, "podríamos juntarnos en una mesa negociadora con las empresas para debatir el precio, pero no hemos llegado aquí engañados, los 56 céntimos se pactaron al inicio de la temporada y con esa regla hemos jugado los que hemos querido hacerlo", apunta Buenaga.

Para los compradores la valoración también es positiva porque la calidad está garantizada y, con ella, su venta. Karen Oves representa a la empresa llanisca J&K, una de las cinco que en el Oriente han participado de la compra del ocle arrancado. Parte de las algas "las llevaremos a países del continente asiático y de Sudamérica, otra la secaremos y almacenaremos para ir consumiéndolo a lo largo del año". La calidad "ha sido muy buena, en agosto estaban muy limpias las algas, no vinieron malos días de mar y el sol de julio les vino muy bien, eso permitió hacer una buena temporada durante los tres meses. El balance es positivo porque, además, no ha habido problemas reseñables", subrayó la joven.

Tras el último temporal marítimo los arenales han empezado a recibir las algas y los recolectores de arribazón han comenzado, pues, a retirar el ocle de distintos arenales como San Antolín, Barru o Borizu, en Llanes. El inicio de su campaña, han advertido, tampoco prevé una buena temporada para la economía de este sector, que clama por una subida en los precios para que la mano de obra y la inversión en maquinaria compense la actividad. "Esto es la ley de la oferta y la demanda, el precio del arribazón es bajo, igual que lo es el nuestro, pero no es culpa de nadie, es el mercado y sus oscilaciones", señalan los patronos de los barcos que ahora ponen fin a su campaña.

A su juicio, la "guerra" iniciada por los recolectores de arribazón "no tiene sentido porque el fondo marino, está ahí para quien quiera verlo, está perfecto, el ocle sigue siendo bueno para ambos sectores igual que hace treinta años cuando ambas actividades se ejercían al tiempo, como ahora".