La Junta General del Principado de Asturias deberá decidir si los pescadores de Llanes pueden resguardar sus barcos en el puerto interior cuando lo estimen conveniente. Hasta la fecha, los marineros únicamente pueden salvar la compuerta con un expreso permiso de la Autoridad Portuaria y siempre que se cumplan una serie de circunstancias. Los marineros de la Cofradía de Santa Ana llevan tiempo clamando por un cambio de gestión en ese sentido y ahora el Ejecutivo deberá decidir si se lo concede.

El Grupo Parlamentario Popular presentará en la Junta General una proposición no de ley para instar al Gobierno a “autorizar a las embarcaciones pesqueras a acceder al puerto interior cuando el patrón de las mismas lo estime oportuno a fin de garantizar su seguridad y protección”. Hasta la fecha, los barcos no pueden acceder al puerto interior si las olas no superan los cinco metros. La compuerta se abre y se cierra en función de esa circunstancia.

El Gobierno, ha accedido a estudiar una fórmula de apertura que no dependa únicamente del Ejecutivo –en fin de semana no hay operarios que abran o cierren la compuerta desde la Administración–, pero el compromiso no acaba de llegar. El PP plantea ahora otras alternativas, que no dependan únicamente del estado de la mar. “Deberían poder entrar en el puerto interior si los patronos están de vacaciones, enfermos o, en estas circunstancias, guardando una cuarentena a causa de la pandemia”.

El anuncio lo hicieron ayer en el puerto de Llanes los diputados regionales Javier Brea y Álvaro Queipo, acompañados por el coordinador comarcal, Paulo García; el presidente del PP de Llanes, Lucio Carriles; el concejal Juan Carlos Armas; y el presidente de la Cofradía de Pescadores, Ángel Batalla.

Brea cree que “el Gobierno de Adrián Barbón ningunea el criterio de los patronos” porque, entre otras cosas, “las infraestructuras portuarias de Llanes no se corresponden con la importante vocación marinera de la villa”. En este sentido, tildó de “vergonzoso” y “un peligro para la seguridad de todos” los “continuos problemas con el sistema eléctrico cada vez que hay temporal, ya que las olas derriban la instalación. Los pescadores salen o regresan de faenar cuando no hay luz natural; no puede ser que el puerto lleve 15 días a oscuras; exigimos que se intervenga para garantizar la seguridad”. Porque a juicio de Brea “el puerto pesquero no reúne las condiciones de seguridad necesarias”.