“Esos vehículos tendrían que estar en el desguace. No pueden estar abandonados por ahí, y menos de los conservacionistas que no conservan”. Es la denuncia de un vecino de Cangas de Onís sobre el “cementerio” de vehículos, otrora oficiales, del parque nacional de los Picos de Europa y alguno de ellos, incluso, del de la Montaña de Covadonga, desaparecido hace 35 años –como un minibús panorámico–, abandonados en el área de Gallinares y el Pozu los Llobos, entre el mercado de ganados y el parque de bomberos.

Ocho vehículos destartalados (un minibús, cinco todoterrenos y un camión, todos para chatarra), tomados por la naturaleza, detrás de la cochera-almacén del parque nacional. Es “una imagen vergonzosa”, critican los vecinos. Y sin visos de solución tras años de dejadez. “Es un foco contaminante tremendo”, apuntó otro vecino tras observar los vehículos desde la carretera que lleva a Següencu.

Mientras, otros organismos oficiales persiguen con dureza a quienes abandonan vehículos, por lo que los lugareños ven “muy extraño” que se consienta esta situación a la entrada de Cangas de Onís por la AS-114, como si se tratara de un “museo histórico” de lo que fue parte del parque móvil de Parques Nacionales.