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Llanes planea embargar varios inmuebles abandonados, uno de ellos del “banco malo”

El Ayuntamiento limpia y mantiene por salubridad propiedades en ruinas: “Son nidos de ratas y avispas y no es justo que paguen los vecinos”

Marian García de la Llana, junto a la antigua serrería de Posada de Llanes

Marian García de la Llana, junto a la antigua serrería de Posada de Llanes E. S. R.

El departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Llanes invierte un alto porcentaje del dinero público en recuperar, derruir, adecentar, limpiar y asegurar inmuebles privados. Hay decenas de casos y aumentan cada año, en parte, por un acuse importante de la despoblación en la zona rural. Por eso requerirá al Gobierno del Principado aplicar la fórmula necesaria para, una vez que se actúe, el Ayuntamiento pueda embargar para sí los bienes y hacer uso de ellos.

Sucede, por ejemplo, en Posada de Llanes. La concejalía que gestiona Marián García de la Llana lleva desde el año 2015 intentando conocer quiénes son los propietarios de la antigua serrería, un conjunto de edificaciones y parcelas en ruina, anegados de basura y sede de ratas y suciedades. Seis años de trámites para que “se hagan cargo” de un lugar en donde el Ayuntamiento ya ha tenido que invertir dinero para limpiar, adecentar y perimetrar la zona “por una cuestión de seguridad ciudadana”, explica la edil.

“La serrería de Posada lleva abandonada desde el año 2005. El banco malo es, supuestamente, quien está en posesión de esos terrenos tras la quiebra de las empresas que se habían ido haciendo con las parcelas que ocupa este espacio. Pero nadie se hace responsable y nosotros debemos invertir mucho dinero en sostenerlo sin obtener ningún beneficio. Este lugar podría resolver todos los problemas de aparcamiento de Posada si nos hiciéramos con ello, ya que tenemos que invertir ahí dinero público”, avanza la responsable de Urbanismo llanisca.

El problema de la serrería se repite en todo el municipio. Recientemente el Ayuntamiento tuvo que intervenir de forma subsidiaria “ante las innumerables quejas de vecinos” en la Casona de Nueva, donde “el estado del exterior del inmueble, que está catalogado, era nido de ratas y avispas”. La actuación “era una cuestión de salubridad” ante la que no respondió la propiedad. “Esta limpieza deberá repetirse de forma constante y el Ayuntamiento no se puede encargar siempre de ello, no es justo que los vecinos de Llanes paguen lo que deberían hacer desde una propiedad privada”, censura la edil.

Dar con los dueños de los inmuebles y que estos respondan ante sus bienes “es un proceso muy lento que genera unos gastos que deben asumir las arcas por la negligencia de un particular”. Esos gastos que genera el inmueble se apuntan como notas marginales en el registro de la propiedad. Sin un día aparece el propietario para venderlo, el comprador tendrá que asumir la deuda contraída con el Ayuntamiento que es, a efectos reales, quien ha mantenido el inmueble.

“Los funcionarios pierden muchísimo tiempo en buscar a los dueños de las viviendas, y muchísimas horas en completar la tramitación burocrática que va desde la localización de los afectados, del envío de cartas, la imposición de multas coercitivas… hasta la ejecución subsidiaria”, apunta García.

“Son meses de trabajo que no destinan a otras labores muy necesarias”, indica la concejala. “A veces los vecinos denuncian en el Ayuntamiento el estado de las viviendas colindantes, que por la concentración de maleza o el riesgo de derrumbe, acaba afectando a sus propiedades. Si no encontramos al dueño de la casa, tenemos que asumir el coste de lo que haya que ejecutarse, el Ayuntamiento está obligado a hacer frente a esta circunstancia, pero el derecho civil impone a cada propietario la obligación de tener los bienes en condiciones”, añade.

Cada caso es distinto y cada casa puede presentar “ruina económica, técnica o urbanística”, algo que determinará un informe de la arquitecta municipal. En ocasiones, el plazo se dilata aún más porque el edificio tiene algún tipo de protección “y es el servicio de Patrimonio el que ha de dar el visto bueno e intervenir en el caso”, dice.

“Si se encuentra al propietario, siempre acaba por hallarse una solución, pero en la mayor parte de las ocasiones eso no sucede, por lo que estamos viendo la fórmula para empezar a ejecutar bienes debido a los gastos que está asumiendo el Ayuntamiento de. Afecta a todos los vecinos porque son ellos los que están pagando la dejadez de las viviendas de otros”, zanja García de la Llana.

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