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Así es Javier Puente, el asturiano que se ha colado en la lista Forbes de las treinta promesas empresariales de México

El joven empresario abrió en 2018 en la capital mexicana “Casa Pepe”, un negocio turístico que “promueve la identidad nacional y latinoamericana”

Sobre estas líneas, Javier Puente.

Sobre estas líneas, Javier Puente.

Javier Puente nació hace 34 años en Cangas de Onís en el seno de una familia emprendedora. Y se ve que los frutos que sus progenitores sembraron, y él supo recoger, se han transformado y prometen seguir generando buenas cosechas en el futuro. La revista Forbes México ha incluído a este cangués entre las 30 Promesas de los Negocios 2021 del país azteca, en el que reside desde hace una década.

En 2018 fundó “Casa Pepe”, un hostal cerca del corazón de la Ciudad de México, con sabor cosmopolita y que suele estar ocupado por personas de distintas nacionalidades. Un lugar donde no solo se entrega una llave con una sonrisa, sino donde se crea “un concepto turístico de alojamiento con un sentido humanista para promover la identidad nacional y latinoamericana”, cuenta.

Y se explica: “Quisimos contar que todos los pueblos mexicanos tienen una identidad. Yo no creo que los vencidos y vencedores sean víctimas o villanos, creo que todos son parte de la misma genética y forman la historia. Y eso es lo que debemos contarle al turista, que el mexicano de hoy está hecho de todo su pasado, el de una parte y la otra. Esta visión nos sirvió para hacer este negocio y crear un equipo que trabaja con esa idea de identidad”, abunda.

Y algo debe haber de rentable en el planteamiento porque “Casa Pepe” va a darle grandes alegrías. “Encontramos un buen nicho de mercado y tenemos ya permiso para empezar el segundo hostal. Con la reducción de aforos durante la pandemia se complicó todo mucho y tuvimos que dar un giro y reinventarnos. No teníamos flujos para el pago a proveedores o para hacer frente a los contratos de renta. En plena crisis sanitaria nos convertimos en el lugar donde albergar a los extranjeros. Fue un año muy duro y, en diciembre, nos llamaron de Forbes”, celebra. Aquello les dio “un poco de luz entre tanta penumbra”. Y ahora la vida vuelve a sonreírle, como cuando era niño.

Javier Puente preparando quesos asturianos para la fiesta de su boda en un rancho mexicano. R. J. M. C.

Javier Puente pasó “toda la infancia en el hotel” Los Lagos que sus padres comenzaban a construir entonces y a los que luego llegarían los grupos Arcea y Nature. No tardó en incorporarse al negocio y fue despertando en él aquello que había visto a sus padres: el afán de superación y el amor al trabajo.

“De alguna forma he buscado repetir esa historia”, asume, pero en lugar de hacerlo en un concejo de 3.000 vecinos, se ha buscado un hueco, y lo ha hallado, en una ciudad de 24 millones de habitantes.

Puente es ya un empresario que “a pesar de todas las dificultades ha logrado reinventarse, sortear el año adverso” y continuar creciendo. No lo dice él, lo dice la revista Forbes que a buen seguro se ha fijado en una apuesta ganadora. Porque sus planes siguen. “En enero abrimos la marca Endémico, una operadora de renta nacional de apartamentos turísticos que tuvo ya una ocupación del 90 por ciento”.

El joven dejó Cangas de Onís a los 18 años para estudiar en Barcelona. Siguió su formación en un voluntariado en El Salvador y concluyó un máster en La India. “Llegué a México por el Pacífico en lugar de por el Atlántico”, recuerda. Y aún no tiene pensado volver. Cuenta esta historia camino del hospital para asistir al nacimiento de su primer hijo, Santiago, fruto del matrimonio con Sandra Luz Sierra, junto a quien ha levantado su proyecto profesional, “Casa Pepe”, y formado una familia que lo mantendrá ya “unido a México para siempre”.

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