La capilla de San Antonio de Padua, localizada en el populoso barrio de Cangas de Arriba, donde se venera al santo patrón de Cangas de Onís, dispone desde hace pocas semanas de nuevos bancos de madera gracias a la donación realizada por las religiosas Adoratrices de Oviedo. Un gesto muy elogiado por la parroquia de Santa María de Cangas de Onís por lo que supone de evitar un gasto y aprovechar recursos que a otros les sobran.

Así, antes había ocho bancos y ahora son catorce los disponibles para los fieles, aunque algo más pequeños de longitud, por lo que con el flamante mobiliario se ha ganado espacio en el pasillo central de la vetusta ermita. 

Los nuevos bancos ya colocados en la ermita. J. M. Carbajal