La Consejería de Cultura, al frente de la que está la canguesa Berta Piñán, ha autorizado al Ayuntamiento de Cangas de Onís a que acometa, con los condicionantes establecidos, la limpieza de la agreste vegetación del puente “romano”, también conocido entre los vecinos cangueses como El Puentón o puente Vieyu, sobre el río Sella.

A la hora de actuar sobre el citado Monumento Nacional, se deben descartar las técnicas mecánicas, “a excepción del uso de motodesbrozadora manual para el desbroce de terreno en el que se apoya el puente, debiendo efectuarse la limpieza de muros mediante procedimientos manuales apoyados en medios químicos que erradiquen las plantas existentes y retarden su nueva aparición”, matizan en Cultura. Además, para la eliminación de plantas indeseadas, se prevé la utilización de un determinado producto fitosanitario.

El tratamiento a impartir y con el objetivo de lograr óptimos resultados debe llevarse a cabo en días exentos de amenaza de lluvia, “dado que si se produjeran precipitaciones en las horas siguientes a la aplicación la eficacia del tratamiento se podría reducir”. Por otro lado, entre las recomendaciones para retirar la yedra y malas hierbas figura evitar que el producto usado “entre en contacto con el cauce fluvial”.

La última actuación del Principado en el puente “romano”, del que pende la emblemática Cruz de la Victoria, para retirar hierbas e impermeabilizarlo fue en 2007, con un coste de unos 18.000 euros.

En marcha el proyecto para realzar la capilla de Santa Cruz del rey Favila

El gobierno de Cangas de Onís ha rescatado un antiguo proyecto para dignificar la ermita de la Santa Cruz, uno de los principales atractivos turísticos, además de históricos, de la vieja capital del Reino. Data de 2009 y consiste en mejorar la accesibilidad al templo, la visibilidad del dolmen neolítico y la adecuación de su entorno. Plantea la construcción de un túnel en forma de semicírculo que circunvalará la iglesia por detrás y permitirá a los visitantes admirar el famoso dolmen desde su mismo nivel. El anteproyecto nunca salió adelante por reparos de Patrimonio referentes a una serie de modificaciones necesarias para darle el visto bueno. Se englobaba dentro de la marca “Asturias, Paraíso Rupestre”. Más de una década después, con el actual regidor José Manuel González Castro (PP), parece que vuelve a ser rescatado. La capilla de Santa Cruz fue mandada construir por el rey Favila, hijo de Pelayo, para recordar con un singular edificio y cristianizar el lugar, la importante victoria de su progenitor sobre las tropas invasoras moras. Está declarada Monumento Nacional desde 1931.