El yoga al aire libre consigue ganar adeptos y romper la rutina de practicarlo en salas interiores debido a la pandemia y a que ahora empieza el buen tiempo. En Cangas de Onís, el robledal de San Antoniu se ha convertido en un escenario para tal práctica de mano de la maestra Rosa Cayarga. Ella y sus alumnos han elegido el recinto para realizar sesiones. Trasladar al aire libre disciplinas que hasta ahora se hacían bajo techo (yoga, pilates, meditación) es algo que ocurre en otros lugares de Asturias como Oviedo o Gijón, informa J. M. C.