Unos medidores de dióxido de carbono y la colaboración de varios alumnos han permitido que las aulas del instituto Rey Pelayo de Cangas de Onís estuvieran suficientemente ventiladas, como medida de prevención contra el covid.

El responsable del departamento de Física y Química del centro, Toni López, lo puso en marcha, realizando un informe de la evolución de las concentraciones de dióxido de carbono, según las condiciones de ventilación. A partir de ahí, el centro adquirió varios medidores y los alumnos colaboraron en la recogida de datos diarios.

Ayer pudieron ver los resultados y comprobaron que se han mantenido por debajo de las mil partículas por millón, cantidad a partir de la que los medidores pitan. Han mantenido puertas y ventanas abiertas para generar corrientes necesarias para tener un aire limpio en las aulas.