Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los alcaldes decidirán si hay o no Sella con Delegación del Gobierno

Ribadesella considera “prudente” aplazar la cita, mientras que el CODIS ha solicitado ya a Salud la autorización de la competición

El Descenso, en una pasada edición. | Efe / A. M.

El Descenso, en una pasada edición. | Efe / A. M.

El alcalde de Ribadesella, Ramón Canal, cree que lo “prudente” sería aplazar el Descenso Internacional del Sella. Así lo explicó ayer mientras está a la espera de que se celebre un encuentro inminente entre los ayuntamientos implicados –el riosellano y el de Parres–, el Comité Internacional del Sella (CODIS) y la Delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa.

El encuentro, que podría celebrarse hoy mismo, viernes, ha sido solicitado por los regidores, tras una reunión conjunta con el presidente del Comité Organizador del Sella, Juan Manuel Feliz, en la que este les trasladó la intención de pedir ya autorización para celebrar exclusivamente la prueba deportiva, prescindiendo de la parte lúdica.

Los alcaldes, Emilio García Longo, de Parres, y el propio Ramón Canal entendieron que si se quita la parte lúdica, la Delegación del Gobierno podría no poner medios de control y seguridad en la zona. Para clarificar este punto quieren reunirse con Losa, pues temen que incluso solo el hecho de celebrar la prueba deportiva pueda provocar un “efecto llamada” que lleve a los lugares de celebración tradicional a una multitud cuyo control no pueda ser posible.

“Entiendo que el CODIS pueda garantizar la seguridad en la parte deportiva con pruebas, distancia de seguridad y demás , pero me da miedo el efecto llamada que se pueda producir y no estar preparados”, comentó el alcalde de Ribadesella.

Juan Manuel Feliz, por su parte, confirmó ayer que ya ha presentado a la Consejería de Salud la propuesta de desarrollo de la competición deportiva, que incluye las medidas de seguridad necesarias para poder celebrarla con seguridad. Un documento en el que la organización, apunta, lleva trabajando tiempo. El presidente del CODIS entiende que el efecto llamada no existirá, puesto que el hecho de que no haya la parte festiva será disuasorio para que la gente ya no acuda.

Feliz indicó que no habrá ni desfile, ni comida en los Campos de Ova, ni acampada libre, ni el festival de música paralelo que se celebra en las inmediaciones de Arriondas, coincidiendo con la prueba, por lo que será un “efecto disuasorio importante”. Así, considera que esto evitará la llegada masiva de público a la zona el día 8 de agosto, fecha en la que, si se autorizase, se celebraría la 84 edición del Descenso Internacional del Sella. Esta vez sin la fiesta que complementa a la parte deportiva.

Feliz confirmó también el interés que están mostrando los deportistas nacionales e internacionales por saber si se autoriza la prueba deportiva, para poder participar en ella, puesto que están recibiendo multitud de consultas en este sentido.

Lejos de querer entrar en polémicas entre ellos, ambas partes se mostraron respetuosas con los untos de vista que defienden desde posiciones distintas. Razonamientos que, en este caso, no son coincidentes en la valoración de si puede o no llegar más gente a la zona, de forma incontrolada, esos días, en caso de desarrollarse la prueba.

El regidor riosellano se muestra convencido de que si vienen personas a hacer acampada libre, como es habitual en otros descensos, animados por la celebración de la prueba deportiva, el Ayuntamiento no tendrían ninguna forma de hacer cumplir las medidas de seguridad marcadas por Salud por la situación sanitaria actual. “No se podría cumplir con las medidas de seguridad, ni distancia de seguridad, ni controlar aglomeraciones”, afirmó.

Una fiesta “descafeinada” que aun así entraña riesgos


El temor del alcalde de Ribadesella, Ramón Canal, es que tras un año duro para un concejo turístico como el suyo, la llegada incontrolada de personas ante la celebración de la prueba deportiva pueda generar contagios que lleven a un cierre perimetral de la villa en pleno mes de agosto. “Si no se pueden controlar las medidas, empiezan a aparecer positivos, nos ponen un nivel de alerta cuatro plus y el quince de agosto nos cierran, sería un drama y la ruina total de la villa”, comentó. Recalcó que lo prudente sería aplazar el Descenso Internacional del Sella. “Si le quitan la parte lúdica será descafeinada y además puede ir en contra del prestigio de la propia fiesta”, afirmó el primer edil de Ribadesella.

Compartir el artículo

stats