La Plaza Nueva de Ribadesella acogió ayer la decimoséptima edición de la Feria de los Quesos Artesanos de Asturias, en la que participaron quince queserías. Las medidas de seguridad fueron protagonistas del evento, con un aforo reducido a 150 personas y sin degustaciones. Entre los productores, estuvieron representados los cuatro quesos con denominación de origen protegida, ecológicos y otros productos derivados.

Susana Martínez, de la quesería Priédamu (Cangas de Onís), se mostraba desanimada. “Pensábamos que por la tarde remontaríamos la jornada, pero nada. Quizás sea por miedo al covid”, dijo.