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José Antonio GarcÍa (Toño) Regidor de pastos de la Montaña de Covadonga. Opta hoy a la reelección tras 18 años en el cargo

“En la vertiente norte de los Picos no puede haber lobos”

“Las leyes sobre la fauna las hacen personas que no conocen la problemática real, me extraña la postura de Hugo Morán”

José Antonio García, en Cangas de Onís.| M. V.

José Antonio García, en Cangas de Onís.| M. V.

Lleva 18 años consecutivos siendo designado regidor de pastos de la Montaña de Covadonga. Natural de Mestas de Con (Cangas de Onís), a sus 49 años José Antonio Alonso, Toño, es una de las voces más respetadas en el sector ganadero de la región. Hoy podría ser reelegido de nuevo. Todo depende de la votación del Consejo de Pastores que se celebrará en la Vega de Enol. Once celadores, entre los que él se encuentra, tienen la palabra.

–Dieciocho años como regidor de pastos. Todo un récord. Haga balance.

–Pensé que iba a hacer bastantes más cosas. Una vez que estás dentro, ves que las cosas de palacio van demasiado despacio. Eso me echa mucho para atrás.

–¿La lentitud de la administración limita la acción del regidor?

–No se puede esperar tanto para hacer una pequeña obra, para que eche a andar un plan fuerte de desbroces o para abatir un lobo, cuando ya se ha llevado por delante un montón de animales.

–¿Qué destacaría de la labor realizada?

–Creo que lo mejor que hice fue arreglar mi casa, la casa de los ganaderos, y tratar de poner orden en las guerras internas. No todo lo que yo quisiera, pero se está logrando tener un buen equilibrio, con concejos limítrofes como es Onís, donde tenemos buena relación con su alcalde, José Manuel Abeledo.

–¿En qué no se avanza?

–Pues con las administraciones, como el Parque Nacional de Picos. Todo es lento. No podemos tener un plan de desbroces aprobado desde 2017 y estar en 2021 y que no esté hecho. No es normal que se arregle un camino después de solicitarlo varias veces, que llueva y que al año siguiente esté igual. No se hacen las cosas bien.

–¿Y los ataques de la fauna salvaje?

–Como aprueben lo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección (LESPRE) va a ser el fin de muchas ganaderías en España. Aunque nosotros ya estamos acostumbrados, porque en el Parque Nacional de Picos ha habido LESPRE desde el principio.

–¿Ve posible que se de marcha atrás en este sentido y que les tomen en cuenta?

–Tengo esperanza de que den marcha atrás, al menos en la Cornisa Cantábrica, Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León. Entiendo que el consejero que tenemos, Alejandro Calvo, es una persona coherente y que no nos va a defraudar. Que apoye y lo pelee hasta última hora. A mí lo que realmente me sorprende es que lo defiendan personas como el secretario de Estado Hugo Morán, que fue alcalde de Pola de Lena y en su zona ya había problemas con los lobos hace más de veinte años.

–¿Por qué en Madrid, no ven el problema como lo ve el Principado?

–Pienso que está haciendo leyes la gente que no conoce la problemática real, pero esas personas ocupan puestos decisivos, más altos que la gente que sí la conoce, como Alejandro Calvo o Nino Rodríguez, el director general de Ganadería.

–El matorral avanza a marchas forzadas en el Parque Nacional...

–En septiembre empieza el plan de desbroces de 2017 que afectará a unas 500 hectáreas. Tenían que ser más. Y como se meta el otoño y el mal tiempo, no va a dar tiempo. Se prohibieron las pequeñas quemas controladas y, al haber pocas ovejas y cabras, no ayuda.

–¿Cómo va el pago de los daños de la fauna salvaje?

–El problema ya no es tanto que la administración pague en tiempo, lo difícil es demostrar el daño. Pero la solución no pasa por ahí, sino porque en zonas ganaderas como la vertiente norte de Picos, desde Amieva a las Peñamelleras, esté libre de lobos. Es la zona ganadera, en extensión por kilómetro cuadrado, más fuerte en cuanto a presencia de rebaños de ovejas, cabras y vacas. En la vertiente norte de Picos no puede haber lobos. Dígalo quien lo diga.

–¿La población de ganado ha disminuido en los últimos años?–El vacuno no. Las ovejas y las cabras, por el lobo. No puedes estar 24 horas con los rebaños. Vivir sólo de esta actividad se está poniendo difícil. Va a convertirse en un segundo empleo, complementario de otra actividad, como ya hay muchos casos. La ganadería va de cara al precipicio.

–El Consejo de Pastores se celebra hoy con la primera mujer celadora...

–Me parece muy bien. Lilián Galán es una mujer luchadora. Espero que se animen más mujeres y que también vean desde dentro que las cosas van despacio.

–¿Espera salir elegido?

–Si es así, tendremos que seguir tirando del carro hasta que venga una persona con las pilas más cargadas y con ganas de trabajar, que a mi ya se me están acabando (sonríe). No solo es querer serlo. Esto requiere también el consenso de los demás celadores.

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