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Cangas de Onís volverá a aplicar la normativa de terrazas de hostelería el próximo mes de octubre

“Ayudamos al sector siendo comprensivos, pero tras el Pilar se recuperará el modelo que fue en su día pactado con los empresarios”, dice el Alcalde

Terrazas de la calle San Pelayo, en Cangas de Onís. | María Villoria

Terrazas de la calle San Pelayo, en Cangas de Onís. | María Villoria

El Ayuntamiento de Cangas de Onís volverá a sacar el metro y la pintura para reorganizar las terrazas de la capital del concejo y que se cumplan las medidas que establece en cada calle la ordenanza municipal establecida al efecto. Será después de El Pilar, pasado el 12 de octubre, según explicó el alcalde del concejo, José Manuel González Castro.

El regidor cangués reconoció que durante el tiempo de las restricciones por la pandemia el Ayuntamiento fue más comprensivo en relación a la ocupación de la vía pública por los negocios hosteleros para ayudar a paliar lo que supuso para bares, hoteles y restaurantes no poder servir en interiores e incluso tener que cerrar totalmente en algunos momentos.

Estas circunstancias anteriores, unidas a la gran afluencia de turismo que se ha registrado en la temporada estival en el concejo, provocó que en algunos momentos se sobrepasase la ocupación de la vía pública permitida en la normativa municipal. “Fuimos más permisivos que otros años por la situación y volveremos pasado El Pilar al modelo que ya teníamos y que habíamos diseñado junto a los hosteleros”, comentó el Alcalde cangués.

Y es que ya fue en el año 2017 cuando el Ayuntamiento realizó una modificación de la ordenanza de terrazas de la hostelería ubicadas en vía pública que existía hasta entonces. Se tomaron entonces medidas y se delimitó con marcas de pintura el tope de las terrazas, algo que en muchos casos, no se ha estado cumpliendo en los últimos meses, sobredimensionando el tamaño de algunos de estos espacios en detrimento del paso de peatones por algunas calles o aceras.

Cuando se modificó la ordenanza, se realizó una zonificación de los espacios de mayor concurrencia. Cada una de las ocho zonas que se delimitó en ese momento compartían características comunes en cuanto a dimensiones, uso y pavimentación del espacio público. La imposición más importante para todas las áreas fue la denominada “linealidad en las bandas libres de ocupación”, una medida destinada a evitar que el peatón se viera obligado a realizar recorridos en zig zag a causa de la presencia de terrazas.

Toldos y sombrillas

Aunque la nueva ordenanza dejaba abierta la regulación de la parte estética, sí recogía los aspectos que afectan también a la ocupación de caballetes de menú, toldos o sombrillas, entre otros. Ninguno de estos elementos puede invadir el paso libre peatonal ni tampoco el vuelo de los toldos o las sombrillas, entre otros. “Se permite un sólo caballete por terraza y dentro de la zona de terrazas”, explicó González Castro.

El espacio que debe dejarse libre, según fija la ordenanza, tiene que ser de 1,5 metros de ancho en las aceras y 3 metros de ancho en las vías peatonales. La calle San Pelayo es la única que tiene dos bandas de ocupación de diferente ancho dependiendo de la franja horaria. Es una calle peatonal, la mayor parte del día y la noche, pero durante unas horas por las mañanas registra tráfico rodado, en concreto hasta la una de la tarde para el reparto y la carga y descarga de los negocios.

Por otro lado, el Ayuntamiento también ha tratado de paliar las pérdidas de los negocios manteniendo este año una batería de bonificaciones para comercio y hostelería en el agua, la basura y las tasas de ocupación de la vía pública durante los trimestres más fuertes en cuanto a actividad del sector. Con estas medidas, las arcas públicas han dejado de ingresar unos 400.000 euros, según indicó el propio Alcalde el pasado mes de julio.

En el tercer trimestre del año han estado activas dichas medidas con la rebaja del 70 por ciento en la ocupación de suelo de dominio público y del 90 por ciento en el agua, la basura y el alcantarillado, una decisión que ha supuesto un gran alivio para el sector.

Una vez finalizada la campaña de la temporada de verano, el Ayuntamiento de Cangas de Onís cree necesario reordenar el espacio para cumplir la normativa de terrazas que, incide, fue fruto del acuerdo con los empresarios.

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