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Parres celebra la obra del puente de Arriondas, pese a su diseño “arriesgado”

Diversos colectivos del concejo aplauden el impulso a un proyecto necesario, si bien la apuesta de una acera acristalada genera algunas dudas

Autoridades, en la presentación del proyecto del puente, el lunes.

El proyecto del nuevo puente Emilio Llamedo de Arriondas ha sido bien acogido por la sociedad parraguesa, que anhelaba la materialización de una obra que se lleva reivindicando años. La singularidad de la acera acristalada a modo de mirador sobre el río Sella que prevé el diseño convertirá el puente en un atractivo en sí mismo. Además, se trata de una infraestructura que ya es emblemática al ser la principal entrada a la capital del concejo de Parres y el punto de salida del Descenso Internacional del Sella. El plan es recibido de manera positiva, aunque en algún caso se ve “arriesgado” el planteamiento de la acera acristalada.

Está muy bien que se haya tenido en cuenta lo emblemático del lugar al ser el puente protagonista de la salida del Descenso”, dijo Juan Manuel Feliz, presidente del Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella (CODIS).

Feliz se mostró satisfecho de que se solucione el problema de “cuello de botella” que genera el actual diseño y que afecta “al tráfico, a los peatones por las estrechas aceras, y a los ciclistas”. El nuevo diseño estará terminado en 2023, un plazo que a Feliz le parece “un poco largo”. El presidente del CODIS apuntó que sería bueno que se proyectase paralelamente una solución de acceso para el Hospital comarcal del Oriente de Asturias. “Son problemas conectados y habría que dar solución a que las ambulancias pudieran acceder directamente a la zona del hospital sin atravesar Arriondas.”, dijo.

Por su parte el cronista oficial de Parres, Francisco José Rozada Martínez, destacó la parte de la acera-mirador acristalada como la más “novedosa y arriesgada”. Rozada apuntó que la apuesta de diseño de la nueva infraestructura entraña riesgos, recordando ejemplos fracasados de otros famosos puentes con bases acristaladas, como Bilbao o Venecia “convertidos en grandes fracasos de la ingeniería al acabar resultando sus suelos de placas de vidrio un fiasco con resbalones y caídas de los viandantes cuando el suelo estaba mojado, especialmente en días de heladas”.

Muchas de estas experiencias terminaron por llevar a que el pavimento se rematara con otros materiales. Reconoció, no obstante, que también ha habido casos de éxito con este tipo de diseños, como en el caso de algunas construcciones de este tipo realizadas en China. La diferencia del resultado, entiende, radica en la calidad de los materiales. “En China se han construido puentes gigantes con suelo de cristal o vidrio. Sus paneles tienen tres capas, con losas de vidrio templado de casi cinco centímetros de espesor”, indicó Rozada.

Recreación del futuro puente

El cronista oficial recordó la importancia de una buena iluminación para la nueva infraestructura, que en el proyecto presentado el pasado lunes por el Principado no está detallada y que entiende se definirá en los próximos meses.

La obra, en cualquier caso, se considera muy necesaria para el concejo. Y se ven “asumibles” los inconvenientes que generen las obras durante la demolición del puente actual y la construcción del nuevo. “Los expertos darán soluciones alternativas. Los inconvenientes se asumirán para mejorar y tener un nuevo puente en la principal entrada a Arriondas ”, dijo Fidelia Fernández, presidenta de la Asociación de Comercio de Arriondas.

El nuevo puente Emilio Llamedo de Arriondas será una realidad a finales de 2023 si se cumplen los plazos dados durante la presentación del diseño, el lunes, por el consejero de Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, acompañado por el Viceconsejero de Infraestructuras Jorge García. Se licitará a lo largo del otoño, rondará los 2,3 millones de euros y se ejecutará en 18 meses.

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