Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los jóvenes ganaderos del Oriente piden menos trabas burocráticas para incorporarse al sector

“Los trámites no pueden durar tres años”, dicen los participantes en un curso estatal sobre empresa agraria que se clausuró ayer en Cangas de Onís

Grupo de asistentes al curso, en la clausura, ayer, en la plaza Camila Beceña de Cangas de Onís. | María Villoria

Los jóvenes ganaderos y agricultores de la comarca hacen una apuesta clara por mantenerse en esta actividad, pero piden a las administraciones “menos trabas y más agilidad en los trámites” para poder iniciar y desarrollar su modo de vida. Así lo manifestaron ayer algunos de los 26 participantes en el curso “Incorporación de Jóvenes a la Empresa Agraria”, financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y que se clausuró en Cangas de Onís. Impartido por Asaja y que contó con la presencia de Enrique Rodríguez Nuño, director de área de Agricultura de la Delegación del Gobierno, la jornada final sirvió para analizar cuáles son los problemas que aquejan al sector: la burocracia administrativa, la subida de los precios de carburantes y piensos y los daños del lobo fueron problemas reiterados por quienes quieren mantener estas actividades en el territorio. “La administración tiene que apostar por la gente joven de la zona y no poner tantas trabas. Que los trámites no duren tres años y medio. Que nos dejen trabajar, que pongan un alto ya a la protección del lobo, que nos pidan cosas realistas. Que no nos pongan rocas en el camino a la hora de continuar”, comentó una joven ganadera de Llanes, que destacó la importancia de la mujer en el campo.

La subida de los precios de todos los medios de producción como piensos o carburante, frente al mantenimiento del de la carne, que no se eleva, es otra de las dificultades. “No es fácil, todo sube, menos el precio de la carne. Esperamos no ser los últimos en incorporarnos”, comentó Otilio González, otro de los presentes. Se reclama además a las Administraciones que las regulaciones sobre circunstancias que afectan al campo se planteen “una vez que conozcan el terreno sobre el que se van a aplicar”. “Nos están dando un modelo basado en explotaciones grandes de intensivo de Bruselas y de Holanda. Aquí trabajamos de forma distinta. Que se formen a pie de terreno y a partir de ahí pueden proponer o imponer cosas”, dijo el ganadero Tyrone Mactley.

El curso facilita formación a las nuevas incorporaciones al campo conforme a la actividad que hayan elegido desarrollar, según explicó Rodríguez Nuño. “Es uno de los cursos más importantes. Son microempresas creadas en el campo que dinamizan la economía y asientan población en su entorno”, dijo.

Gonzalo Suero, joven ganadero y edil de Ganadería cangués, indicó que es necesario “profesionalizarnos más” y que “hay jóvenes que están apostando por la actividad en el concejo, donde todo el colectivo suma una 300 personas”.

La Delegación del Gobierno mediará con Hacienda por la tributación de las ayudas


El sindicato agrario Asaja estudia presentar una reclamación al Tribunal Económico Administrativo del Ministerio de Hacienda sobre el pago que se demanda a los jóvenes que se incorporaron al campo a los que se les aprobó una ayuda hasta 2019. El problema es que se les exige el abono de cantidades “inasumibles” al considerar que deberían declarar el importe total de la subvención aunque no la hayan percibido aún. Según Geli González, secretaria de Asaja, los ganaderos cobran un porcentaje el primer año de las ayudas y el resto, “si cumplen requisitos”, al tercer año. “Hay casos de una ayuda de 50.000 euros a los que se pide desde el primer año más de 17.000, sin saber si los va a cobrar”, dijo. El director de área de Agricultura de Delegación de Gobierno aseguró que “mediará” con Hacienda para hallar una solución.

Compartir el artículo

stats