Las personas que quieren asentarse en la zona rural lo tienen un poco más fácil en la comarca. El programa “Volver al Pueblo” que funciona en Piloña desde 2018, teniendo como base el centro El Prial, se extenderá ahora a otros concejos del oriente interior. Se trata de un servicio integral gratuito de apoyo y asesoramiento para el asentamiento de aquellas personas que deseen fijar su residencia en un pueblo. Además, los gestores de la iniciativa también cuentan que entre los objetivos está sensibilizar y concienciar sobre la despoblación y la necesidad de emprendimiento en estas zonas, dar visibilidad a los recursos laborales o facilitar el relevo generacional en negocios de localidades de este tipo, entre otros.

Así se planteó ayer durante la presentación que se hizo en Arriondas (Parres) para seguir dando a conocer este proyecto que trabaja además respondiendo a las dudas de quienes se están planteando irse a vivir a la zona rural. La escolarización de los niños, las posibilidades de empleo, los recursos de formación, la búsqueda de vivienda o las oportunidades de emprender en el lugar donde se plantean residir son algunas de las consultas más frecuentes.

Las personas interesadas acceden a través de una plataforma online que se llama como el proyecto y si su opción es el oriente de Asturias se le deriva al centro de El Prial, en la capital piloñesa. “También se les atiende si llaman por teléfono o acuden al centro”, explicó Verónica Sánchez Martino, una de las técnicas de la iniciativa, quien aclaró que los servicios están abiertos también a los vecinos de Piloña y de otros concejos a partir de la ampliación del área que van a atender. “Estamos abiertos a cualquier persona que demande nuestros servicios”, dijo.

A pesar del parón de la pandemia, han conseguido ayudar al asentamiento de doce personas en la zona, explican los gestores del proyecto. “Tenemos constancia de 12 personas que se pusieron en contacto con nosotros antes de venir a vivir y que se asentaron. Pero nos consta que hay mucha más gente de la que se puso en algún momento en contacto con nosotros y ahora ya vive en la zona”, comentó.

Por la izquierda, Guillermo Arregui, Ana Fernández Melendreras y Emilio García Longo.

Algunos de los que llegaron a la comarca, una vez asentados, solicitaron asesoramiento para rehabilitación de viviendas o para contar con información sobre la posibilidad de que hubiese alguna explotación agraria en la que se fuese a producir una jubilación.

En 2019, se atendió a 175 personas, algunas de las que recibieron apoyo durante varios meses y otros solo para consultas puntuales. Ahora la iniciativa crece y se amplía el territorio. Del concejo de Piloña pasa a la inclusión de los de Parres, Onís, Amieva, Ponga y Cangas de Onís. Ayer se presentó en la Casa de Cultura de Arriondas un proyecto pionero que además cuenta con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Su financiación se gestiona desde COCEDER (Confederación de Centros de Desarrollo Rural), organización que cuenta con 22 centros en toda España, uno de ellos El Prial de Infiesto, en la capital piloñesa. El asesoramiento se realiza en varios ámbitos, se recordó ayer durante las intervenciones. “Muchas veces nos piden consejo a la hora de búsqueda de empleo o búsqueda de casa, pero también hay gente que no conoce nada de la zona y le facilitamos guías elaboradas”, comentó.

El equipo de “Volver al Pueblo” también está integrado por la coordinadora del proyecto y presidenta de la Fundación El Prial Ana Fernández Melendreras y un nuevo técnico, Guillermo Arregui, incorporado recientemente. Todos estuvieron ayer en la presentación, a la que también asistió el alcalde de Parres, Emilio García Longo.

Uno de los principales problemas que se encuentran en la comarca es la dificultad que supone encontrar alquileres de vivienda para todo el año: “La gente intenta alquilar algo antes de comprar y eso nos cuesta, porque hay pocos alquileres para todo el año por la orientación turística del territorio”. Por ello hacen un llamamiento cada vez que tienen oportunidad a las instituciones y a los vecinos para que valoren el hecho de que haya alquileres por periodos más largos de tiempo, puesto que ayudaría a “fijar población” y a que la gente que quiera sí pueda volver al pueblo.