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“Un ramu como el de hacía años”

Multitudinaria celebración en Arenas de Cabrales, donde procesionó la apreciada figura de marfil de San Juan

El "ramu" de la fiesta.

“Hacía años que no había un ramu igual”. Fue la valoración más repetida en Arenas de Cabrales para referirse a la gran participación que ayer tuvo esta emblemática cita que vecinos y visitantes volvieron a celebrar con muchas ganas y que convirtió la localidad en un espectáculo de color, música y tradición gracias a los trajes típicos, las panderetas con lazos de mil tonos y la procesión que fue este año concurrida como pocos se recuerdan. Y es que había alegría por poder volver a reunirse y emoción por tener la oportunidad de volver a honrar al patrón.

Fieles y vecinos esperaban también el regreso de esta celebración para poder disfrutar de otro de los alicientes de esta cita cabraliega de gran vistosidad en medio de un paisaje de ensueño y de gran belleza natural como es el de Arenas de Cabrales. Y es que en esta ocasión se contaba con volver a ver la imagen de San Juan realizada en marfil, que solo es posible contemplar una vez al año y cuya salida en procesión suscita gran interés.

Un momento de la celebración en Arenas de Cabrales.

La imagen, que tiene un gran valor para los cabraliegos, tiene, según los datos disponibles, origen hispano-filipino y procesiona coincidiendo con la celebración de las fiestas de San Juan y San Pedro que inició el viernes Arenas y continuaron ayer sábado.

Según el relato del párroco de Cabrales, Pedro Fernández, no existen datos fidedignos de cómo llegó a Cabrales la figura, pero se cree que fue donada por Juan de Mestas Cosío, militar cabraliego nacido en el siglo XVII que estuvo en el ejército de México.

El sacerdote explica que fue este militar quien fundó la capellanía de San Juan y, aunque no hay completa seguridad acerca de la procedencia de esta figura, “el sentido común lleva a pensar que pudo ser él quien regaló esta imagen preciosísima de marfil”. Fue precisamente estar hecho de este material lo que le salvó de quemarse durante la Guerra Civil.

La figura de marfil de San Juan, que salió en procesión.

Sagrada Escritura

La figura mide menos de medio metro y el santo está representado portando la Sagrada Escritura y un cordero al que apunta con su dedo índice.

La talla, engalanada con flores colocadas a los pies de la figura sobre el anda en la que fue portada durante la procesión, volvió a ser protagonista de esta cita de Arenas de Cabrales que, insistían ayer los vecinos, fue multitudinaria, tan alegre y llena de devoción como en los mejores tiempos de la celebración que se recuerdan en la localidad.

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