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José Antonio García, "Toño" Regidor de pastos de la Montaña de Covadonga

"Los Picos necesitan un gran plan de desbroces y quema controlada, de lo contrario se pierden"

"No es posible la convivencia con el lobo, a ver qué pasa con la resolución de que se puedan hacer controles allí donde se producen daños"

José Antonio García, en los Lagos, durante la Fiesta del Pastor. | M. V.

El consejo de pastores le eligió por unanimidad en la sesión plenaria celebrada el lunes 25 de julio en Los Lagos, durante la Fiesta del Pastor, como regidor de pastos de la Montaña de Covadonga. Ya van 20 años seguidos en que José Antonio García, "Toño el de Mestas" ostenta en el cargo. Su discurso tras la reelección fue claro y conciso, denunciando que el sector está peor que nunca en los últimos treinta años y reclamando a los políticos que se "pongan las pilas" porque la situación para el colectivo es "crítica". Ganadero de referencia en la región, García habla claro.

–Veinte años revalidando el cargo como regidor de pastos de la Montaña de Covadonga, todo un récord...

–Es un récord, pero me gustaría que entrase gente nueva y pacífica, que lograra organizar a los ganaderos y el consejo de pastores, algo que es difícil.

–Usted lo ha conseguido, a juzgar por la rotundidad con la que le eligen una y otra vez...

–Antes de ser regidor había mucha pugna interna, los regidores cambiaban año a año y pienso que es bueno que haya un líder que pueda agrupar las voces de todos. Son muchos años ya. A veces cansas y piensas en apartarte un poco, aunque luego puedas estar en algún sitio donde tengas representación en el sector ganadero.

–¿Qué proyectos tiene para este nuevo año de mandato?

–Lo primero es ver en qué va a parar lo de los daños del lobo. A ver ahora con la nueva medida que expone la resolución de que aunque exista la especial protección del lobo, donde haya daños se puedan realizar controles. Lo segundo, hacer un plan grande de desbroces y quemas controladas, porque si no el Parque de los Picos se pierde.

–El día del Pastor recriminó usted públicamente al Parque Nacional por no haber cumplido el plan de desbroces de 2017 y haber quedado parte del presupuesto del ejercicio sin gastar...

–Tenemos un proyecto de 2017 de desbroce de muchas hectáreas, unas 500. Había 106.000 euros de presupuesto y vino una empresa que lo cogió en 40.000 euros y no hizo bien los deberes. Debido a esto, nosotros quedamos sin desbroces y ese otro dinero no se gastó. Queremos que si hay un presupuesto se cumpla íntegro y que se haga bien por empresas profesionales, porque quedaron muchísimas zonas sin desbrozar. Se aprobó en 2017 y se ejecutó en 2021. Encima de esperar cuatro años, no se hizo bien.

–Los incendios están asolando lugares similares a los Picos por toda España. ¿Le preocupa la situación aquí por la cantidad de matorral?

–Eso es algo fácil de prevenir. Hay que limpiar y hacer quemas controladas por el invierno, que es cuando se pueden evitar los incendios y no con 38 grados de temperatura. Se tiene

que mantener el Parque Nacional limpio con desbroces. El problema es que ahora haya un incendio por un rayo o cualquier factor que pueda provocar fuego.

–Como ganaderos reclaman la forma tradicional de cuidado del monte...

–El sistema tradicional de la quema de mato a mato, de cuatro en cuatro metros cuadrados. Es el sistema que funciona en los Picos y en Asturias. La regeneración aquí es

muy rápida.

–¿Le ha hecho plantearse dar el paso a la política el respaldo entre los ganaderos?

–De momento no me llegó la hora. Sí he tenido varias ofertas, pero por el momento no. Tengo una empresa privada, mucho trabajo y no puedo.

–¿Cómo van los ataques del lobo en la Montaña de Covadonga?

–Hasta el momento no ha habido muchos ataques, pero estamos en alerta porque a lo mejor hay una semana tranquila y en dos días cambia todo y se producen muchos daños. El lobo existe, está ahí y como decía un paisano de Gamonéu “los lobos no pacen”.

–¿Puede acabar este problema con el pastoreo y la ganadería?

–Sí, fácilmente. Y también con las economías locales. En las zonas altas de montaña la gente tiene tendencia a tener cabras. Y los cabritos ahora valen dinero. Dos cabritos valen casi como un ternero casín y eso es importante, porque las cabras no generan casi gastos, son animales que están siempre fuera pastando y dan menos gastos que el vacuno. En una época como la actual que no gana más quien más tiene, sino quien tiene menos gastos eso es fundamental. Yo tengo más de trescientas vacas y el gasto que tengo es insostenible. Antes no había estos gastos en origen y el cereal estaba más barato.

–¿Qué medidas se pueden tomar desde el Gobierno regional para mejorar esta situación?

–Hacer una línea de subvención, que creo que están con ello, para que la gente tenga para los forrajes y el pienso. De lo contrario, habrá que vender el kilo de filetes a cien euros.

–¿Cómo van las incorporaciones a la actividad en Cangas de Onís?

–En este momento hay más bajas que altas. Cangas de Onís todavía es una zona con alguna incorporación, pero en los concejos limítrofes no. Y, además, hay muchas jubilaciones. En

Asturias se cierra una ganadería cada tres días y el 80 por ciento de las ganaderías no son rentables.

–El día de la Fiesta del Pastor se estrenó el documental "El Reino de los pastores". ¿Se vieron reflejados?

–El documental está bien porque refleja lo que es la cultura milenaria de los pastores y también las tradiciones que hay.

–Los ganaderos llevan meses manifestándose en distintos municipios del oriente. ¿Seguirán así para reclamar la salida del lobo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre)?

–El lobo no tiene que tener una especial protección. Eso es malo para la ganadería extensiva, muy malo. En los Picos y en Asturias no se puede estar con esa protección. El lobo

ya está en zonas donde nunca estuvo antes en España.

–¿Qué piensa de quienes defienden al lobo y en cambio no defienden de igual manera a las cabras, vacas y ovejas que mueren desgarradas por los ataques de los cánidos?

–Ellos dicen que el lobo mata para comer y no es verdad. Si matara para comer, mataría a un ternero y lo comería, pero la realidad es que si entra en una explotación de cincuenta ovejas, mata cuarenta. No mata para comer, para comer mata el oso. El lobo no puede estar donde esté la ganadería extensiva porque acabará con ella. No es posible la convivencia.

–¿Qué opinión le merece la polémica por el espectáculo taurino que habrá en Benia de Onís este mes de agosto? Hay grupos animalistas que protestan...

–No soy la persona más indicada para opinar, porque la verdad es que no soy muy taurino. Fui a cuatro corridas en mi vida, pero hay que respetar a quien le gusten los toros. Es una actividad legal. Puedes elegir ir o no ir. Protestan por los toros y no cuando hay sufrimiento en otros animales.

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