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Villahormes disfruta de Santolaya

Vecinos de Villahormes, ayer, en la celebración de Santolaya. | Julia Quince

La localidad llanisca de Villahormes celebró ayer su día grande de las fiestas en honor a Santolaya (Santa Eulalia) en una jornada festiva con mucho calor, baile y buena comida.

La mañana estuvo amenizada por el pasacalles presidido por el grupo de Gaitas L’Alloru. Una salva de voladores marcaba el paso de los vecinos en dirección hacia la capilla de Santa Eulalia. A la una de la tarde, durante el sermón de la misa dominical, los estómagos de los porruanos y las aldeanas del bando de Santolaya no pudieron esperar más. Los dos ramos de ofrenda a la Santa engalanados con flores fueron perdiendo poco a poco sus roscos de pan y rosquillas.

Desde ese punto, con un paisaje de costa insuperable y un sol de justicia que hacía semanas que no se veía, los más devotos salieron en procesión por las calles acompañados de la imagen de Santa Eulalia y sus ramos que, si bien habían sido desvalijados, no habían perdido su esencia.

En la tarde, la nota folclórica vendría de la mano de los bailes regionales y la danza prima que volvieron a a abrir el apetito de los vecinos. Las orquestas "La Fórmula" y "Pikante" pondrían fin a esta celebración con la clásica verbena.

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