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Infiesto "restalla" con la folixa de la sidra casera

Lucinio Roza gana el sexto concurso de esta cita de Piloña: "Es una ilusión y una afición elaborarla, para mí es como un deporte"

Mina Longo, con las autoridades, durante el pregón. | J. Q.

Ya lo dice la canción, que "cuando restalla la sidra, restalla Asturias entera". Y ayer Infiesto restalló de lo lindo con la celebración de la final del VI Concurso de Sidra Casera de Piloña, una cita indispensable para los amantes del caldo asturiano por antonomasia que aprovecharon la ocasión para disfrutar de una soleada jornada dominical tomando unos culetes de sidra.

Lucinio Roza, ganador del concurso. J. Q.

Los voladores anunciaban el comienzo del desfile que animó de buena mañana a los vecinos más madrugadores. La comitiva desfiló por la avenida principal de Infiesto presidida por las banderas de Piloña y de Ribadesella, concejo invitado de esta sexta edición. Tras ellas, un vistoso pasacalles protagonizado por gaitas, carros del país y cabezudos. No pudo faltar la Asociación Roblón de Coya con la imagen de Dionisio de la Huerta, los gigantones de Pinón y Telva del grupo riosellano "Entaina" e incluso un enorme barco escanciador de sidra.

Infiesto "restalla" con la folixa de la sidra casera

El paseo de ida y vuelta por la calle Covadonga desembocó en la mítica Plaza del Ganáu, donde tendría lugar la gran folixa de la sidra. En el escenario esperaba la cantante asturiana Mina Longo, encargada de presentar el certamen con un improvisado y emotivo pregón. La artista supo tocar la fibra sensible de los allí presentes, que entonaron a coro "El restallar de Asturias" de Nando Agüeros, y lanzó un mensaje de unidad y apoyo a la cultura sidrera, remarcando que se trata de una tradición que hay que mantener. "Que sigamos faciendo sidra que ye lo nuestro", subrayó.

Infiesto "restalla" con la folixa de la sidra casera

Los alcaldes de Piloña y Ribadesella, Iván Allende y Ramón Canal, respectivamente, abrieron el concurso brindando por Asturias y sus fiestas con un culín de sidra. Allende celebró la ocasión y reivindicó la importante labor de los llagareros asturianos: "Si no hubiera gente durante todo el año cuidando manzanas, mayando y haciendo sidra, no podríamos estar aquí hoy", manifestó.

Infiesto "restalla" con la folixa de la sidra casera

La "hermana Ribadesella"

Canal, por su parte, agradeció la invitación del que llamó "su pueblo hermano" y recordó que la villa riosellana celebrará su propia folixa de la sidra la semana que viene, otra cita imprescindible para marcar en el calendario.

Paralelamente a la final del concurso, donde las 12 mejores sidras se disputaban la victoria, tenía lugar la competición popular con el resto de participantes que escanciaban su producto a los cientos de visitantes que abarrotaban la plaza. Entre los más de sesenta llagareros venidos de todas partes de Asturias, se encontraban Conchita Díaz y Félix Ormeño, de Vallobal, un matrimonio que cada año se presenta al certamen por separado. "La sidra de mi marido es un poco más fuerte que la mía, depende de los gustos. Él ganó en 2017 el premio del jurado y según el público de 2018 la mía fue la más rica", recordó.

Para acompañar la sidra, la asociación organizó una multitudinaria parrillada con 500 kilos de carne entre chorizo, costillas y pollo. Y con el estómago lleno y la sed calmada, llegó el momento de los premios. Por un lado, Lucinio Roza Puerta, de El Caneyu (Coya), se proclamó campeón del concurso de sidra casera: "Es una ilusión y una afición hacer sidra, como un deporte", aseveró. Por otro lado, Benjamín Pontón, de Sieres, fue el mejor valorado por el público y, por tanto, el ganador de la preba popular: "Hay que mezclar manzanas y tener suerte", explicó acerca del secreto de su éxito. Finalmente, Roberto Redondo fue nombrado "Llagareru Mayor". Es el primero en recibir esta distinción.

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