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Amieva rinde homenaje a Narciso Fernández: "La cultura asturiana está en deuda con él"

"Chichi el de Carmeneru" recibió en su concejo natal un reconocimiento a su labor en favor de la canción y la música tradicionales de la región

Narciso Fernández, a la derecha, junto a su familia, durante el homenaje. | R. J. Q.

La cultura de nuestra región "tiene una deuda" con Narciso Fernández Arduengo, más conocido como "Chichi el de Carmeneru", una importante figura en el mundo de la canción asturiana que ha dedicado varios años de su vida a fomentar e impulsar la música tradicional y popular de Asturias, tanto con sus actuaciones como con su labor a través de la junta directiva de la Asociación de Intérpretes de Canción Asturiana (AICA). Y esta es la principal razón por la que la localidad de Santillán, en el concejo de Amieva, quiso rendirle ayer su particular homenaje a este gaitero, mentor de tonada de grandes voces, y auténtico referente de la canción popular de Asturias.

La finalidad del acto era agradecerle su implicación y valorar su gran trabajo. "Narciso es un artista que ha promovido mucho la música asturiana y ha tenido varios homenajes gracias a su labor. Qué menos que hacerle uno en su municipio natal", dijo Toño Sánchez, miembro organizador de acto y concejal de Amieva.

Al mediodía de ayer el pabellón del polideportivo de Santillán, acogió a unas 250 personas que no quisieron perderse este bonito y multitudinario encuentro dirigido por el presentador Julio César Baragaño. Entre los asistentes, amigos, vecinos y familiares. También se dieron cita alrededor de sesenta artistas de distintas partes del Principado. Muchos de ellos se subieron al escenario para interpretar, para gozo de todos, algunas piezas musicales, algo que tuvo que decidirse por sorteo debido a la gran afluencia que tuvo el encuentro. Algunos destacaron con sus voces, ya fuera con el canto o con el monologuismo asturiano, y otros hicieron vibrar al público con los instrumentos tradicionales de la región, tambor y gaita, especialidad que domina "Chichi el de Carmeneru" con maestría.

Algunos de los artistas que actuaron durante el acto en el polideportivo.

El apodo, por su barrio

Este no es el primer homenaje que recibe Narciso Fernández como reconocimiento a su amplia carrera musical. El último fue en 2019 durante la XXX edición del Día de la Canción Asturiana, en el Teatro Riera de Villaviciosa. Ayer volvió a ser ovacionado por cientos de personas en un evento que, aunque tuvo que ser pospuesto durante los dos años de la pandemia, mereció mucho la pena. "La crisis sanitaria nos impidió hacerlo antes, pero el resultado es un auténtico éxito. Ha tenido una mayor acogida de la que se esperaba", aseguraron desde la organización.

"Chichi el de Carmeneru", que recibe su apodo del barrio donde nació en el pueblo de Argolibio, en Amieva, reside actualmente en Collía cerca de la capital parraguesa. Allí, ya retirado de la gaita y el canto sigue muy de cerca la trayectoria del folclore asturiano, una afición que no dejó de impulsar a lo largo de su vida. Entre otras muchas aportaciones, fue miembro de la AICA y promotor del Concurso de Tonada de Amieva junto con el difunto alcalde del concejo, Ángel García García, hecho que le llevó a impulsar la creación del "Memorial de Asturianaes" en su honor.

Y es que este maestro de la tonada lleva la música asturiana en la sangre, un legado transmitido de generación en generación. Primero fue su padre, Narciso Fernández, quien le inspiró su amor y pasión por la gaita, y luego él supo transmitir ese sentimiento tanto a su hijo Óscar Fernández, "Oscarín", también gaitero, como a muchos otros aprendices que se han convertido en grandes intérpretes. Algunos de ellos aún recordaban ayer las enseñanzas del homenajeado como una fuente constante de mejora, evolución y aprendizaje.

Tras las dos horas que duraron los distintos actos en honor a este impulsor de la canción asturiana, los asistentes se desplazaron a Cangas de Onís para continuar con la celebración. A las dos de la tarde tuvo lugar una multitudinaria comida de confraternización en el restaurante Finca Villa María, en la capital canguesa. Allí no faltó tiempo para que los artistas y demás asistentes pudieran disfrutar, aun más, de los cánticos y la música tradicional asturiana.

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