Récord de reses en la feria de Santa Teresa de Infiesto, con más de dos mil cabezas

Los ganaderos destacan la gran afluencia, pero acusan en las ventas los problemas del sector

Julia Quince

Éxito de participación en la feria ganadera de Santa Teresa, en Infiesto (Piloña), que acogió durante la jornada de ayer a más de dos mil cabezas de ganado. Un balance muy positivo que se debe, según fuentes del Ayuntamiento, al cambio de localización de la cita.

"No podemos hablar de números concretos pero estimamos que se ha batido un récord en esta edición. Hemos duplicado las reservas de años anteriores", aseguraba José Antonio Cuevas, concejal de Medio Rural.

La gran acogida del certamen quedaba patente ya el miércoles por la tarde, cuando comenzaban a llegar al recinto de la piscifactoría los centenares de reses de distintas razas: frisonas, bermeyas, charolaise y limousine francesas y, sobre todo, asturianas del valle y de la montaña, las que más abundaron.

Ganaderos de Asturias y otras comunidades autónomas se dieron cita en esta feria de compra venta de animales en la que destacaron la buena calidad de las cabezas y la estabilidad de los precios. Sin embargo, las dificultades económicas por las que atraviesa el sector se notó a la hora de las ventas, que no fueron todo lo numerosas que se desearía. El elevado coste de los piensos y el problema del lobo, aseguran los ganaderos, amenazan su supervivencia. "La situación es insostenible. como sigan así los precios y las leyes, el sistema de ganado extensivo se acaba", lamentó Jaime Fernández, ganadero de Pola de Allande.