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El gamonéu cuaja en el valle

La variedad llegará a las veintitrés queserías en activo tras la inminente incorporación de tres elaboradores: "Hay mercado para todos"

María Virgós y el maestro quesero Elías Rodríguez, de la quesería La Huertona. | M. V.

El queso gamonéu está en auge y gana adeptos. La producción de las veinte queserías, cuatro del puerto y dieciséis del valle, que integran la Denominación de Origen Protegida (Dop) tiene una alta demanda. El pasado año rozó los 140.000 kilos, de los que un cuatro por ciento se elaboró en las majadas de Gumartini y Belbín, en el Parque Nacional de los Picos de Europa. En la especialidad del valle es inminente la incorporación de tres nuevas queserías. Dos son del concejo de Onís: La Huertona, en Benia, y Finca la Prunal, en Bobia de Arriba. La tercera es La Corona, de Intriago (Cangas de Onís).

Manuel Valle, en su explotación de Intriago. | M. V.

Si no hay problemas, las tres queserías pasarán a formar parte de la denominación entre finales de este año y principios del próximo. Todas están en el mismo momento del proceso. Han solicitado la inscripción y desde el consejo regulador de la Dop ya se les ha dado el visto bueno para que comiencen a elaborar un producto que debe tener sesenta días de maduración desde que se hace. A partir de ese momento, solicitarán la auditoría. Una vez que los quesos superen los análisis físico-químicos, microbiológicos y sensoriales, podrán lucir la prestigiosa contraetiqueta acreditativa.

Las instalaciones de la quesería La Prunal, en Bobia de Arriba. | M. V.

"El gamonéu está creciendo y estas tres queserías son una buena noticia. Mercado hay para todos, porque los elaboradores nos quedamos sin producto", afirma la presidenta del consejo regulador, Graciela Valle, quien asegura que aún hay margen para más. "Nos falta salir fuera, pero todavía no hay producción suficiente para hacerlo", añade. Y es que este queso se vende y se consume principalmente en la región.

Los nuevos elaboradores han apostado fuerte y coinciden en destacar la "potencialidad" de una variedad que solo se produce en los concejos de Onís y Cangas de Onís. "Las queserías están haciendo un producto de gran calidad. El gamonéu es un queso con mucho potencial", asegura María Virgós, socia de Queseros Artesanos de Onís y gerente de la quesería La Huertona. Es abogada y ha apostado decididamente por este proyecto "partiendo de cero", porque cree firmemente en el producto. Empezarán a elaborar esta semana que entra. Inicialmente, comprarán la leche, pero en breve tendrán cabras, ovejas y vacas propias. El uso de la tecnología para facilitar el trabajo, la gestión sostenible de sueros y purines, y generar empleo en la zona son objetivos con peso en su proyecto, además de la calidad, que es un pilar fundamental de las tres iniciativas.

La empresa Finca La Prunal está integrada por varios socios y, al igual que La Corona, lleva un tiempo elaborando con leche de sus respectivas ganaderías. Manolo Valle procede de una familia de tradición quesera y ganadera, pero es ahora cuando él apuesta personalmente por el producto local desde Intriago. De momento, lo está haciendo con leche de vaca, pero más adelante utilizará también de oveja y cabra. "Con el precio del gasóleo, el forraje y lo que valen los animales ahora, quisimos elaborar. El gamonéu funciona y, de momento, todo lo que se elabora se vende. Esperemos que vaya bien", afirma Valle. Por el momento, la suya será una quesería familiar, pero, si todo va como espera, podría incluso generar algún puesto de trabajo.

Los nuevos queseros precisan puntos de maduración en cueva, para lo que alguno aprovechará espacios propios y otros tratarán de lograr un hueco en la cueva Oscura (Onís), que está al borde de su capacidad. De los sesenta días que deben madurar las piezas, lo habitual es que, al menos, treinta los pasen en estas cavidades, que debe reunir unas condiciones específicas de temperatura y humedad. El Ayuntamiento de Cangas de Onís financiará con una subvención obtenida de las ayudas a municipios en Reserva de la Biosfera un estudio para ver la viabilidad de la cueva La Cañada, en Gamonéu (Onís) que, como la Oscura, sería colectiva. La variedad del valle arrancó con siete queserías cuando se creó la denominación en 2005. Si todo va bien, en 2023 serán al menos diecinueve, con una producción cada vez mayor, sumadas a las cuatro del puerto.

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