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Los pescadores de Ribadesella tildan de "parche" el dragado previsto en el puerto

La actuación fue adjudicada ayer por el Gobierno del Principado en 223.850 euros, una cantidad que la cofradía local estima "insuficiente"

Muelle pesquero de Ribadesella. María Villoria

El Gobierno del Principado ha adjudicado en 223.850 euros el dragado del puerto de Ribadesella a la empresa Estructuras Condal. Los trabajos, que cuentan con un plazo de ejecución de cuatro meses, permitirán la ampliación del calado del muelle local, así como de la bocana de entrada, hasta un máximo de 2,7 metros de profundidad. Los pescadores consideran que se trata de un "parche".

Esta intervención, que se llevará a cabo desde una embarcación, consistirá en la extracción de más de 19.000 metros cúbicos de sedimentos, principalmente arena, que se han ido acumulando en el fondo de la ría. Según explican desde el Principado, las actuaciones se dividirán en dos zonas de dragado, para garantizar la movilidad de las embarcaciones pesqueras y deportivas en condiciones de seguridad.

De esta manera, se retirarán cerca de 2.700 metros cúbicos de sedimentos en el canal de acceso al puerto, donde se alcanzarán los dos metros de profundidad, y otros 16.000 metros cúbicos en el entorno del muelle, que llegará a una cota de 2,7 metros.

Se trata de una obra muy demandada por los pescadores de Ribadesella y, según apuntan, muy necesaria. No obstante, desde la Cofradía Virgen de La Guía lamentan que la intervención no sea suficiente dadas las condiciones "de abandono" que presenta el puerto, cuya última intervención en 2021 no logró paliar los problemas de calado, a pesar de haberse retirado cerca de 3.000 metros cúbicos de sedimentos.

"Todo lo que hagan es bienvenido, pero con ese dinero no se va a poder hacer nada. Necesitaríamos el presupuesto de cinco o seis años seguidos para poner el puerto de Ribadesella al día. Lo que van a hacer será como la última vez, un simple parche", explica Manuel Buenaga, patrón mayor de la cofradía Virgen de Guía de Ribadesella. Y es que, según asegura, la extracción de residuos del pasado año no solucionó el aumento de calado en la orilla del muelle, donde en ocasiones continúan encallando las embarcaciones. "Con la bajamar los barcos se quedan varados cerca del Paseo Letizia porque ahí, posiblemente, haya más de cinco metros de suciedad, y eso es porque el puerto está sumamente abandonado", lamenta.

A falta de conocer la fecha de inicio del dragado, que tendrá una duración de cuatro meses, el presidente de la Cofradía riosellana teme que las obras se acometan durante el invierno, una época "mala", según dice, para llevar a cabo una actuación de este tipo. "En Ribadesella no se pueden acometer estas obras si no es en verano. Ahora los días son más cortos y las condiciones de la mar son peores para trabajar. Temo que vayan a hacer los mismo que hicieron el año pasado, un par de viajes para sacar algunas toneladas de sedimentos y lo darán por terminado", concluye Buenaga.

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