Las familias de los seis niños que asisten a la escuela rural de Piñeres de Pría, en Llanes, se concentraron ayer frente a las instalaciones del centro para denunciar el estado de deterioro en el que se encuentran el inmueble y las inmediaciones del edificio. Censuraron las “lamentables” condiciones en las que sus hijos acuden a clase. Afirman que el tejado muestra serias deficiencias, lo que ha provocado continuas filtraciones de agua en el interior de las aulas e incluso la caída de algunas de sus tejas en el exterior. Temen por la integridad física de los niños y reclaman al Ayuntamiento una actuación urgente que, según afirman fuentes municipales, está previsto que tenga lugar muy pronto. 

La escuela de Piñeres de Pría, operativa desde el 2017, da cabida a un total de seis niños de edades comprendidas entre los tres y los siete años, y cuenta con dos aulas, una de las cuales ha tenido que inhabilitarse recientemente debido a la aparición de humedades, goteras y al temor por el estado del techo. “Tenemos problemas graves de filtraciones que están afectando al tejado de una de las salas. El techo está tan húmedo que parece que la escayola va a ceder en cualquier momento”, explicaba una de las madres afectadas, Laura Inguanzo.

Esta situación, afirman, ya fue denunciada y puesta en conocimiento del Ayuntamiento de Llanes antes de las fiestas navideñas pero aún no se ha ejecutado ninguna mejora. “Hace poco vino un operario y limpió el tejado, pero confirmó que era necesaria una limpieza en profundidad. Las instalaciones son antiguas pero deben mantenerse”, aclaraba otra de las madres del centro, Ulitai Rodríguez. “Avisamos antes de Navidad y con las lluvias de estos días se ha empeorado todo”, subraya.

Y es que la fuerza del temporal de la semana pasada ha provocado aún más daños en la escuela agravando la preocupación de las familias. Algunas tejas de la cubierta se desplomaban sobre el patio que da acceso al centro poniendo en peligro la seguridad de los pequeños: “Esta semana ha sido un desastre. El camino inundado, goteras, tejas que caen... Tenemos miedo porque, lo mismo caen al suelo o sobre sus cabezas”, expresaba Manuel Rodríguez, abuelo de uno de los niños.

Las familias, apoyadas por varios representantes políticos de distintas formaciones, reclaman al Consistorio llanisco que actúe con urgencia sobre el tejado de la escuela, así como que haga obras de mejora en las inmediaciones. Entre ellas, aluden a la pavimentación del camino, que presenta numerosos baches y riesgo de inundación, y a la necesidad de un acceso seguro al parque contiguo, el cual se encuentra frente a una casa abandonada con peligro de derrumbe.

Por parte de la dirección del centro declaran que han estado en continuo contacto con el Ayuntamiento y que esta misma semana los técnicos municipales revisarán los desperfectos con la intención de revertir la situación lo antes posible. “Nosotros dimos parte a la Administración y nos dijeron que se pondrían en marcha en cuanto cesara el temporal para valorar los daños. El Ayuntamiento ha estado pendiente y confirman que, por supuesto, el problema se va a atajar”, declara Belén Pérez, secretaria del centro.