Los colectivos Otea Llanes y Allares han diseñado un minucioso documento que sirva como "punto de partida" para abordar, junto a partidos políticos, asociaciones y colectivos, las medidas que entienden necesarias para avanzar sobre un turismo sostenible, de calidad y compatible con las formas de vida y usos tradicionales del concejo. Son propuestas que, bajo el título "Llanes, el futuro del turismo", piden ser tenidas en cuenta en la elaboración de los programas electorales municipales. Tras una introducción plasman los objetivos estratégicos y de desarrollo, y detallan los programas, líneas y acciones que permitirían conseguir las metas que proponen.

Las líneas de acciones que plantean se dividen en tres capítulos: gobernanza, sostenibilidad y competitividad. Incluyen, entre ellas, la creación de una "policía turística" que tenga un conocimiento del destino, "entrenada en la atención al cliente" y que tenga capacidad para sancionar incumplimientos como "pernoctaciones ilegales, botellones o invasión de espacios naturales...". A su vez, proponen la creación de productos turísticos "en nichos" como el camino de Santiago, el camino de los santuarios o un plan de cicloturismo, entre otros muchos. También plantean la creación de un plan de estacionamiento con espacios "estratégicos" a la entrada de la villa, elementos como centro de recepción de visitantes, gálibos o señalización e información digital de plazas disponibles.

Entre las medidas sostenibles de futuro plantean un plan de internalización y desestacionalización; una ordenanza que regule las caravanas; un plan de movilidad sostenible de transporte público en la comarca, incluyendo un tren turístico; un plan de patrimonio y cultura donde se incluya el Museo Etnográfico o el yacimiento de la Punta Jarri; el programa del campo a la mesa de economía para los productores locales o el apoyo a bandos, comisiones de fiestas o a la música tradicional

Fijan objetivos estratégicos que ponen sobre la mesa llevar a Llanes a una posición de "liderazgo" en el sector turístico; consolidar una marca integrada por la parte oriental de Asturias y la occidental de Cantabria como "Costa de los Picos de Europa, de la mar al cielo"; la construcción de un modelo que genere riqueza en otros sectores económicos del municipio; conservar como ventaja competitiva la autenticidad de los pueblos; ofrecer un proyecto de vida para jóvenes que se incorporen al sector y utilizar herramientas como el "Big data" para tomar decisiones acordes con la realidad en el sector, entre otros.

Como objetivos específicos los empresarios del sector turístico apuestan por la implantación de un plan de mejora de calidad en destino; "alcanzar un plan estable de gobernanza entre el gobierno municipal y las empresas"; avanzar en la internacionalización como factor indispensable para la desestacionalización y "seguimiento, coordinación y colaboración" con el Gobierno de Asturias para que "sus actuaciones se correspondan con las necesidades de Llanes tanto en la satisfacción de servicios públicos esenciales como en el desarrollo de los distintos planes de sostenibilidad turística.

Reclaman que los políticos luchen contra la oferta ilegal "que sigue lastrando el funcionamiento del sector", recordando que el estudio que realizaron en 2019 detectó que un 40 por ciento de los alojamientos publicitados en una conocida central de reservas de viviendas incumplían la legalidad vigente. Creen que se debe tener más control también sobre las viviendas vacaciones y de uso turístico. En este sentido apuntan a la modificación de la legislación, piden que se atienda la alegación que OTEA presentó al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que este tipo de viviendas "no sean un coladero" y su actividad sea equiparable a la de otros alojamientos turísticos.

Aseguran que el actual marco incentiva la proliferación de este tipo de alojamientos con "gravísimos" efectos sobre el turismo como el crecimiento de este tipo de viviendas, frente a una escasez de vivienda habitual para los vecinos; la "turismofobia por la imposible convivencia de los vecinos con pisos atestados de gente" o la "masificación del turismo de bajo coste".

Consideran el turismo como un sector "estratégico" en el concejo, que genera riqueza y bienestar y ayuda e evitar al despoblación en la zona rural; y tienen claro que el turismo debe ir enfocado hacia la calidad, la sostenibilidad social, económica y medioambiental. Todo esto como palanca para potenciar otros sectores como la agricultura, la ganadería y la pesca.

Experiencias de bienestar, turismo extranjero, no masificaciones y un turismo que genere riqueza para toda la comunidad son algunos de los planteamientos que recoge el documento.