"La ganadería no es clandestina" es el lema de la concentración convocada por el colectivo Ganagri en Suarías (Peñamellera Baja) el lunes 30 de enero a las 09.30 de la mañana. Será el día en que el Ayuntamiento clausure la actividad en dos establos por sentencia judicial que insta la Consistorio a cumplir la normativa, rechazando esperar a la finalización del proceso de tramitación de licencia de actividad que tiene iniciado el ganadero afectado, Fernando Caso. Fueron tres los ganaderos denunciados por otros tantos vecinos amparándose en el reglamento de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas. Dos iniciaron los trámites que aún no han concluido. El tercero optó por no hacerlo y en septiembre fueron clausurados ya cinco pequeños establos ubicados en pueblo. En febrero hubo una gran manifestación en Panes por este asunto. "Es un atropello total. No me dejan acabar ni el trámite de la licencia de actividad", comentó Caso. .

La calificación de "actividad clandestina" que recoge la resolución judicial indigna al sector. "Actividades ganaderas que llevan desarrollándose por todo Asturias mas de 100 años... Es un sinsentido que hablen de clandestino", dijeron desde el colectivo Ganagri. Hacen un llamamiento a todos los grupos políticos y sindicatos para que participen en la concentración del lunes, para poner un foco sobre "un problema que solo debe existir en Asturias", aludiendo a ejemplos como Galicia donde desde hace años "no existe la licencia de actividad" hasta un determinado número de animales.

Por su parte, el alcalde, José Manuel Fernández explicó que el Ayuntamiento apuesta por buscar las soluciones que "menos lesivas sean para los ganaderos y nos tendrán a su lado en la búsqueda de esas soluciones", dijo confirmando que la sentencia es de obligado cumplimiento.