Tras ocho años de espera las obras de ampliación y rehabilitación parcial del instituto Rey Pelayo de Cangas de Onís son ya una realidad. Las primeras máquinas comenzaron en la mañana de ayer martes a trabajar sobre el solar del antiguo edificio derruido en 2019, casi un mes después de que el presidente del Principado, Adrián Barbón, acudiera al acto institucional celebrado el pasado 29 de diciembre en la sede del centro educativo dando el pistoletazo de salida de forma simbólica a la actuación. La intención es que los trabajos estén terminados en el inicio del curso 2024/2025.

Fue en 2014 cuando el centro tuvo que prescindir de un edificio entero debido a los problemas estructurales que presentaba. Desde ese momento arrancaba un duro camino para la comunidad educativa que tras varias vicisitudes puede ver que el proyecto comienza a materializarse. Las obras adjudicadas a la UTE (Unión Temporal de Empresas) Obras Generales del Norte S.A. (OGENSA) y Taller de Urbanismo e Ingeniería S.L. comenzaron ayer con la realización de catas sobre el terreno. Ahora se construirá un nuevo edificio y se rehabilitarán, simultáneamente, de forma parcial las instalaciones existentes.

La nueva construcción incluirá catorce aulas, tres laboratorios, un gimnasio y despachos. El centro y la empresa están en contacto permanente para elaborar la estrategia de las actuaciones de rehabilitación que se realizarán dentro de los edificios en uso paralelamente a la edificación del futuro inmueble. Por el momento se han reasignado los patios puesto que uno de ellos, el que utilizaban primero y segundo de la ESO, queda anulado por las obras.

Este proyecto ha atravesado numerosas dificultades. A pocas semanas del plazo previsto para iniciar las obras, en febrero de 2022, la quiebra de la empresa adjudicataria daba un revés más a la iniciativa. La consejera de Educación, Lydia Espina, se comprometió a agilizar el nuevo proceso de adjudicación, incluyendo la rescisión del contrato a la empresa Coprosa, a la que se había dado inicialmente la ejecución en 4,9 millones, aunque la revisión de los precios por el alza de los materiales elevó el presupuesto posterior con el que el proyecto salió de nuevo a contratación. En noviembre de 2022 la adjudicación se realizó en 6,6 millones de euros y hoy ya hay máquinas sobre el terreno.

La colaboración y comunicación entre Principado, Ayuntamiento, dirección del centro y AMPA fue constante en estos meses, destacan las partes. Tras el revés inicial con el comienzo de las obras, la consejería se comprometió a atender diversas necesidades del instituto demandadas desde el colectivo de madres y padres y del propio centro. Durante el verano de 2022 el Principado abordó la climatización de las once aulas portátiles que llegaron en el curso 2014/2015 como una solución provisional al tener que prescindir del uso de un edificio completo, se instaló una carpa en el exterior como zona de recreo techada y se colocaron taquillas, entre otras mejoras.