Ribadesella llora a Lorenzo Cordero, periodista "valiente" y guardián de la memoria local

De 96 años, atesoraba una dilatada carrera como comunicador y era cronista del concejo desde hace trece años

Lorenzo Cordero, en 2018, en Ribadesella.

Lorenzo Cordero, en 2018, en Ribadesella. / Miki López

Julia Quince / P. T. / E. G. / M. R.

Lorenzo Cordero Rosete, periodista asturiano y cronista de Ribadesella, falleció este jueves a los 96 años tras una militante y dilatada carrera como comunicador y guardián de la memoria colectiva de su región y de su concejo. Su historia personal, como él mismo contaba, tenía que ver con la que fue la profesión de su vida: "Siempre tuve vocación de periodista". Y como tal, labró su carrera primero como colaborador de LA NUEVA ESPAÑA y luego en el seno de "La Voz de Asturias", donde fue director. Su vida siempre estuvo marcada, igualmente, por la militancia a favor de las libertades, que ya ejerció en los tiempos más difíciles de dictadura. Fundó en los años 50 la revista "Somos" y dio clases en el colegio el San José, privado y laico, en el que había estudiado el Bachillerato. Lorenzo Cordero deja esposa (Fely López-PLatas), tres hijas (Cristina, Patricia y Bibiana) y siete nietos. Su familia y su legión de amigos le despedirán este viernes, a las seis menos cuarto de la tarde en el tanatorio Los Arenales de Oviedo.

Nacido en el seno de una familia humilde riosellana, el fusilamiento de su padre en 1937 le marcó de por vida. Se forjó así un periodista guerrero y crítico, que acumuló casi tres décadas de trabajo en "La Voz de Asturias". Mucho tiempo después, en julio de 2001, fue nombrado cronista oficial de Ribadesella. Él mismo se definía, sin eufemismos, como "un periodista rojo". En su haber, por ejemplo, figura el bautismo de la archiconocida cueva de Tito Bustillo. Cordero deja una huella importante en la comunidad riosellana. Fue parte activa de la Tertulia Literaria El Portiellu y publicó "El rojo color de la memoria", su autobiografía. Su labor fue reconocida en varias ocasiones, siendo galardonado con el Premio Asturias de Periodismo en 1994.

Son muchos los que ahora lloran su desaparición. Andrés Martínez Vega, cronista de Piloña, dice de él: "Fue un cronista muy ejemplar, muy ilusionado y empeñado con las cosas de su Ribadesella. Pero también un hombre ejemplar en todo. Nos deja una gran tristeza su muerte". Juan Luis Álvarez del Busto, presidente de los cronistas oficiales de Asturias y presidente de la asociación de Amigos de Cudillero, recuerda el inicio de su amistad "tremenda" con Cordero en "La Voz de Asturias" a los 18 años. "Fue uno de mis maestros, de él aprendí muchísimo. Hizo una gran labor en defensa de los valores culturales de Cudillero en su día y por ello le concedimos en 2017 la insignia de oro de la asociación. Llegó a estar censurado y tuvo que escribir con pseudónimo. Yo lo quería mucho, lo respetaba y lo admiraba".

Dejó también huella en el concejo vecino de Parres, tal y como reseñó su cronista, Francisco Rozada, que habla de Cordero como "persona independiente y honesta que cualquier medio de comunicación desearía tener". En el caso concreto de Arriondas, "colaboró durante muchos años con los sucesivos equipos directivos de la Sociedad La Peruyal, y en la revista estival de esta sociedad dejó multitud de artículos de todo tipo. Como cronista supo siempre transmitir a sus lectores una narración transparente, fidedigna y ecuánime de aquellos datos que les permitiesen apreciar la singular especificidad de su entorno, además de ser siempre un defensor de la democracia, la libertad de expresión y el derecho a la información, buscando siempre la verdad y la libertad". Rozada recordó su último encuentro: "Afirmaba que la vida es un avance permanente, con algún tropiezo de vez en cuando, pero sin perder la curiosidad, la admiración, la capacidad de sorpresa, la ilusión y el entusiasmo. En el libro de la vida que en algún lugar alguien edita y lleva al día, están anotados su trabajo y sus buenas obras. Tal vez morir sea lo más parecido a encender una lámpara en una morada desconocida en la que Lorenzo descansará por siglos sin término".

"Tuve mucha relación con él. De hecho, de los libros que tengo, cuatro o cinco llevan prólogos suyos", dice el historiador y escritor riosellano Toni Silva. "Siempre lo admiré mucho, fue uno de mis maestros en actitud ante la vida y profesional. Tenía una manera de escribir siempre defendiendo la libertad que siempre me pareció muy positiva y valiente. Siempre fue muy riosellano, trabajó muy intensamente por y para Ribadesella colaborando con muchas cosas locales", describió Silva.

Alejandro Criado, presidente Amigos de Ribadesella, habla de su compromiso como periodista en los años 60 y 70. "Personalmente tenía con él una relación cuasi-familiar puesto que mi madre fue madrina de su boda con Feli Platas, y tengo una vivencia compartida muy destacada. Estando interno en Oviedo tuve que dejar el colegio porque los médicos me recomendaron guardar reposo y al irme a Ribadesella necesitaba un profesor que me diera clase para intentar salvar el curso, lo que logré gracias a su inestimable ayuda. No era un curso cualquiera, era cuarto y revalida de ahí mi eterno agradecimiento a Lorenzo".

Paulo García, alcalde de Ribadesella (PP), mostró su pesar. "Lo conocía. Era una persona muy respetada y supone una gran pérdida para el concejo. Aunque estaba entre Ribadesella y Oviedo, siempre tenía a Ribadesella muy presente". Ramón Canal, exalcalde riosellano del PSOE, le recuerda como persona con "trayectoria muy moderada, muy de centro-izquierdas y una figura muy valorada en Ribadesella". Otro exregidor, José Miranda, del PP, recordó: "Me tocó estar mucho con él en diferentes actos públicos porque fue en mi época cuando ya fue cronista oficial. Era una persona muy respetada en el concejo, escribía siempre con mucha pasión sobre Ribadesella, muy seria en su profesión. Tenía un sentimiento de mucho respeto hacía él". La exalcaldesa de Foro Charo Fernández lo define como "un personaje muy importante de Asturias y de Ribadesella, muy reconocido en el concejo y una figura muy querida. Su falta se va a notar bastante"

Para Cristóbal Ruitiña, de la Asociación de la Prensa de Oviedo y secretario del Colegio de Periodistas, "se va una referencia del periodismo en Asturias, un profesional crítico y comprometido, que vivió la profesión con una vocación inquebrantable, que también se manifestó en las otras muchas tareas que desempeñó relacionadas con su Ribadesella natal". Ceferino Vallina, presidente de la asociación, añadió: "Siempre ha hecho gala de que le gustaba molestar, discrepar... Esa actitud crítica, reflexiva, es una de las bases del periodismo. Nos deja una enseñanza muy valiosa".

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