Colegio de La Arquera: 125.º aniversario del legado educativo del indiano llanisco Manuel Cue
Antiguos alumnos, profesorado, familiares del fundador, autoridades y vecinos se reunieron en el histórico edificio, que marcó la vida de varias generaciones

En primer término, los alumnos históricos y asistentes al 125 aniversario del Colegio de La Arquera. / A. Iglesias
Almudena Iglesias
"Nuestro municipio tiene unas escuelas, en un pueblecito llamado La Arquera. Las fundó un llanisco, Manuel Cue Fernández, hombre ilustre y prócer en el templo del saber"... Con esta infantil estrofa, arranca el "Himno del Colegio de La Arquera" que alumnos históricos, actuales, familiares del fundador, junto al equipo directivo y profesorado del CEPA Oriente-Costa, representantes de la Consejería de Educación, del Ayuntamiento de Llanes, y vecinos, cantaron este jueves –a viva voz– para celebrar los 125 años de vida de la institución que marcó la historia educativa del municipio y de varias generaciones de llaniscos. Hoy, el Colegio de la Arquera es un centro de adultos.
Fue Iris Martínez, directora del Centro de Educación de Personas Adultas Oriente-Costa (CEPA), quien recordó al inicio del acto, los orígenes del colegio y de su fundador, así como el espíritu que motivó su creación.
Emigrante en Cuba
Manuel Cue Fernández, nacido en La Arquera en 1834, emigró a Cuba siendo muy joven y se convirtió en un comerciante de éxito en La Habana. Cue, que estaba dispuesto a devolver parte de lo que había conseguido con su esfuerzo y que concebía la educación como una herramienta de emancipación para los jóvenes llaniscos obligados a emigrar sin apenas formación, pensó que lo mejor era levantar un colegio. Edificio que nunca llegaría a ver porque fallecería un año antes de su inauguración.

La directora del Centro, Iris Martínez, repasó la historia del Centro y su benefactor. / Almudena Iglesias
El centro con el que soñó el indiano llanisco, y que diseñó el arquitecto montañés Valentín Ramón Lavín, inició su actividad académica el 1 de octubre de 1900. Concebido como una construcción sólida, luminosa y funcional y dotada con el material pedagógico más avanzado de la época, estuvo regentado por frailes de los Hermanos de las Escuelas Cristiana, que surgieron en Francia, a finales del siglo XVII, bajo un proyecto de Juan Bautista de la Salle.
Carta desde Madrid
En sus primeras aulas se escolarizaron 150 niños, procedentes de Llanes y de los pueblos del entorno, de los que solo diez abonaban matrícula, mientras que el resto, pertenecientes a familias pobres, recibía enseñanza gratuita, tal y como recordó Iris Martínez.
Francisco Javier Cue, uno de los patronos de la Fundación Manuel Cue, junto a otros descendientes, recordó, a través de una carta enviada desde Madrid y que leyó la secretaria del CEPA, Nerea Latasa, que "en esas aulas se formaron personas que más tarde contribuyeron a construir el futuro de Llanes y también quienes, como tantos paisanos, se vieron obligados a cruzar el océano en busca de oportunidades".
Arquitectura indiana
En 1900, los índices de analfabetismo en Llanes eran significativos, alcanzando hasta el 80%, como mencionó el profesor de Historia del CEPA, Jorge Santoveña. Por su parte, Eugenia Noriega Fernández, también profesora de Historia, se detuvo en la controvertida figura de los indianos, "considerados advenedizos por la burguesía por su extracto humilde y, al mismo tiempo, incomprendidos por sus propios vecinos”, pese a que, como señaló, "impulsaron no solo grandes mansiones, sino también infraestructuras y equipamientos fundamentales para el desarrollo de los pueblos".

Un momento de los actos del aniversario. / A. Iglesias
En ese recorrido histórico se puso en valor el patrimonio material e inmaterial que representa el edificio, no solo por su imponente arquitectura pétrea y su ubicación estratégica a la entrada de la villa, que lo convierten en una carta de presentación de la arquitectura indiana de Llanes, sino por su profunda trascendencia social como símbolo colectivo y espacio de formación de generaciones enteras.
Momentos entrañables
Uno de los momentos más entrañables y celebrados del aniversario fue la mesa redonda de antiguos alumnos, en la que Ricardo Sánchez, Aníbal Purón, Fernando Somohano, Miguel Ángel Rodríguez y Kike Cantero alternaron vivencias y recuerdos de su paso por el Colegio de la Arquera. Entre sonrisas y complicidades, evocaron el "sofisticado sistema de cálculo" de los Hermanos de La Salle, las “recompensas” que marcaban la vida escolar –como el “diploma de asistencia” para quienes no faltaban ni un solo día a clase– y también los castigos, entre ellos la conocida "señal".
Recordaron aprendizajes cotidianos como barrer después de las clases, rezar o aprender a escuchar, así como los "vales del buen comportamiento", que con la acumulación de cuarenta "servían para poder salir a dar un paseo o ir a jugar al fútbol". En conjunto, definieron aquel modelo educativo como "un método muy experimental, pero contrastado", que dejó una huella imborrable más allá de lo académico.
Oferta pública y gratuita
Tras el cierre del colegio en 1967 y un largo periodo de inactividad, el edificio conoció una nueva etapa a partir de 1990, con su rehabilitación y la cesión de las instalaciones al entonces Ministerio de Educación y Ciencia.

Asistentes a la celebración del aniversario. / Almudena Iglesias
Desde 2002 alberga el Centro de Educación de Personas Adultas Oriente-Costa, uno de los recursos educativos más importantes del municipio y de su entorno, con una oferta formativa pública y gratuita que permite a la población adulta retomar estudios, mejorar su cualificación o acceder a nuevas oportunidades laborales. Sin embargo, y pese al esfuerzo constante de la dirección y del profesorado, continúa siendo un recurso claramente infrautilizado en relación con su potencial y con las necesidades formativas existentes en la zona.
Pasillos abarrotados
El centro ofrece enseñanzas oficiales como la Educación Secundaria para Personas Adultas (ESPA), preparación para las pruebas de acceso a ciclos formativos de grado medio y superior, acceso a la universidad para mayores de 25 y 45 años, así como formación básica, competencias digitales y español para personas extranjeras, entre otras opciones. Estudios reconocidos compatibles con el trabajo, el desempleo o responsabilidades familiares.
Mientras afuera la lluvia no daba tregua, el interior del edificio se llenaba de calidez. La conmemoración del 125.º aniversario, celebrado en el hall y en unos pasillos completamente abarrotados, concluyó a ritmo de gaita y tambor, con la interpretación del "Himno de La Arquera" y con un ágape elaborado por el alumnado de la Escuela de Hostelería del IES de Llanes.
A la salida, silencioso y permanente, el busto de Manuel Cue, obra del escultor Gerardo Fernández y erigido por suscripción popular, parecía seguir contemplando la vida, como si, 125 años después, continuara velando por una obra nacida del altruismo y destinada a perdurar.
- Tienen 15 años, son gijoneses y han sido elegidos por Amancio Ortega para estudiar en Estados Unidos y Canadá: 'Será una gran oportunidad
- Pilates, zumba y 'crossfitness', la nueva oferta deportiva de Salas para la que ya hay inscripciones abiertas
- Espectacular incendio en Oviedo: arden diez coches de madrugada y se investiga si el fuego fue provocado
- De Madrid a Cornellana: la pareja que compró la casa de postas para escapar del ruido urbano y la contaminación
- El histórico hotel de Oviedo que cierra este lunes para abordar una profunda reforma
- Vox denunciará al Ayuntamiento de Oviedo ante el Principado por utilizar el Campo San Francisco como un 'recinto ferial
- Los 850 empleos que Indra ofrecerá en Asturias: los perfiles que demanda (desde ingenieros a estudiantes de FP) y cómo optar a ellos
- Estos son los nuevos plazos de Oviedo para la culminación de su nuevo bulevar