Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El Gobierno invierte 22 millones para blindar la costa y los ríos de la comarca frente al cambio climático

Hugo Morán y Adriana Lastra visitan las obras de restauración ambiental de la marisma de Ribadesella, con una inversión de 426.000 euros, a punto de finalizar

La visita a la obra de la marisma.

La visita a la obra de la marisma. / Ramón Díaz

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Ribadesella

La marisma del río Sella, en Ribadesella, está siendo sometida a un proceso de transformación gracias a un proyecto de restauración ambiental financiado con fondos europeos. La actuación, que cuenta con una inversión de 426.558,71 euros y que está prácticamente finalizada, persigue recuperar la naturalidad de este espacio, degradado durante décadas por usos agropecuarios y el posterior abandono, y devolverlo a la ciudadanía como un entorno de alto valor ecológico y uso público.

Y es que la historia reciente de este rincón del estuario del Sella es un reflejo de las transformaciones sufridas en buena parte de la costa cantábrica. Durante el último siglo y medio, explica la documentación del proyecto, ciertos estuarios fueron modificados y desecados mediante diques y rellenos para dedicarlos a la agricultura o la industria.

En Ribadesella, la construcción del dique de La Mediana aisló la zona denominada porreo de la Jumentera, que se destinó al aprovechamiento agropecuario. El cese posterior de esas actividades generó un estado de degradación en el dominio público marítimo-terrestre, con una notable pérdida de naturalidad y diversos impactos ambientales.

No se trata de un espacio cualquiera. La marisma del Sella está integrada en la Red Natura 2000, la principal herramienta de conservación de la biodiversidad en la Unión Europea. Este humedal es un área de gran valor para las aves migratorias y alberga hábitats de interés comunitario, como las praderas de plantas saladas atlánticas, además de una flora y fauna características de los estuarios del norte de España. Por ello, el objetivo del proyecto va más allá de una simple limpieza: se busca recuperar los procesos ecológicos esenciales del lugar.

Las actuaciones, adjudicadas a la empresa Excade S.L. y ejecutadas por la Demarcación de Costas en Asturias a lo largo de 2025, incluyen la retirada de infraestructuras antrópicas en desuso, como muros, escombros y materiales potencialmente contaminantes. También la restauración activa del terreno, que implica la revegetación con especies autóctonas propias de la marisma. Además, para facilitar el disfrute responsable de la zona, se ha creado un sendero y se ha instalado mobiliario integrado en el entorno, con el fin de que los visitantes puedan apreciar su renacimiento sin alterarlo.

La financiación de esta iniciativa llega a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea, los fondos NextGenerationEU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) de España. En concreto, se enmarca en la medida dedicada a la adaptación de la costa al cambio climático y a la implementación de las Estrategias Marinas. Este contexto dota al proyecto de una dimensión estratégica más amplia, ya que no se limita a reparar un daño local, sino que contribuye a un objetivo nacional de reforzar la resiliencia del litoral español frente a los efectos del calentamiento global.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, visitó ayer las obras de restauración ambiental de la marisma del Sella, en Ribadesella y de protección de Arriondas frente a inundaciones. Unas obras que materializan una inversión pública que supera los 22 millones de euros. Esta actuación, que será entregada en breve al Ayuntamiento, pretende servir tanto a los vecinos como a los numerosos visitantes que recibe la localidad, mejorando su atractivo.

El objetivo es claro y doble: recuperar los espacios de dominio público hidráulico y marítimo-terrestre para devolverlos al disfrute ciudadano y, de forma prioritaria, convertirlos en la primera barrera de defensa frente a los fenómenos climáticos extremos. Morán constató el avance de estas obras, que se enmarcan en una estrategia más amplia del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la cual ha destinado ya más de 300 millones a intervenciones en el ciclo del agua.

La jornada comenzó en Arriondas, donde las obras de defensa frente a inundaciones en el casco urbano se encuentran ya muy avanzadas. La magnitud de la obra en Arriondas es tal que Morán no dudó en calificarla como "probablemente en estos momentos la actuación de mayor envergadura en materia de prevención frente a riesgo de inundaciones", si se exceptúan las actuaciones extraordinarias llevadas a cabo en Valencia tras las graves inundaciones.

Más allá del uso lúdico o turístico, Morán quiso subrayar el mensaje de fondo que vincula todas estas inversiones: la adaptación al cambio climático. "Todos los análisis nos apuntan a que el impacto del cambio climático a los próximos años va a convertir el dominio público, el dominio público hidráulico, el dominio público marítimo-terrestre, como la mejor garantía, la mejor póliza de seguros frente a los fenómenos extremos", señaló.

Tracking Pixel Contents