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Un tren navideño, un gigantesco belén, un lago polar y hasta la casa del Grinch dentro de un tonel de sidra: así es el original y desconocido pueblo de cuento navideño de Asturias

La preciosa localidad está ubicada en el turístico concejo de Llanes y la iniciativa es fruto de la unión vecinal

Tres rincones de la decoración navideña de Andrín, en Llanes

Tres rincones de la decoración navideña de Andrín, en Llanes / Ramón Díaz

El trineo y el tren de Papá Noel, un gigantesco belén, una carroza tirada por dos caballos blancos, un lago helado con pingüinos y osos polares, un taller de fábrica de regalos, un parque con duendes, muñecos de nieve, casetas, faroles, guirnaldas… Y hasta la casa del Grinch dentro de un tonel de sidra.

Así es el original y desconocido pueblo de cuento navideño de Asturias, ubicado en el turístico concejo de Llanes. Se trata de Andrín y nada tiene que envidiar a Aciera, la pequeña localidad del municipio de Quirós que ha ganado fama nacional con su espectacular iluminación navideña, gracias a la unión vecinal.

Unión vecinal

Como pasa en Aciera, el alumbrado y la decoración de Andrín es resultado del esfuerzo y la unión de los vecinos, con especial protagonismo de uno de ellos, Silverio Sánchez, promotor de la iniciativa hace tres años. Desde entonces, el montaje ha ido a más y este pueblo del oriente asturiano atrae a cientos de visitantes por estas fechas (y no solo en verano). El alumbrado se encendió el pasado día 6 y se mantendrá hasta después de Reyes. Así que todavía hay tiempo para descubrirlo.

Un centenar de vecinos

De los 109 vecinos que tiene actualmente Andrín, más de 90 participan activamente en la organización de la Navidad. "Se me ocurrió darle vida a mi pueblo y me puse manos a la obra para llenarlo de luces. Se fueron uniendo los vecinos y casi el noventa por ciento ha participado", explicó el propio Silveiro Sánchez a LA NUEVA ESPAÑA en un reportaje.

La intención inicial, aseguran los lugareños, era contribuir con una modesta iluminación para embellecer el pueblo, pero la colaboración entre vecinos acabó siendo un gran proyecto comunitario. "Empezamos con pequeñas ideas, luces, algo decorativo... Pero se nos fue de las manos, hemos conseguido hacer el pueblo más iluminado de Llanes", aseguran.

Más de cuatro kilómetros de luces

El resultado es un pueblo con calles engalanadas, con más de cuatro kilómetros de luces creando un ambiente de auténtico cuento navideño. Desde un monumental belén hasta la decoración de los puntos más estratégicos de la localidad como el lavadero, la bolera, el parque infantil y la iglesia de San Juan. También palmeras decoradas, un gigantesco árbol navideño, un lago, regalos... Y quizá lo más llamativo de todo: casas de Papá Noel y del Grinch metidas dentro de toneles de sidra.

La experiencia no solo ha sido estéticamente gratificante para estos vecinos que han aportado donativos, imaginación y mucha mano de obra, sino que también ha fortalecido los lazos sociales del pueblo en una época de bajón turístico.

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