Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

¿Quién es el misterioso encapuchado que en Año Nuevo persigue a las mujeres para darles besos y achuchones y que lanza ceniza a los hombres?

El regreso del mitológico personaje que se reencarna cada día de Año Nuevo en un varón de Beleño (Ponga) y al que protege un ejército de aguinalderos a caballo

El Guirria cumple con la tradición de Año Nuevo en Ponga

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Ramón Díaz

San Xuan de Beleño (Ponga)

Seguramente ser guirria por un día es una de las mayores ilusiones para cualquier varón de Beleño. Lo fue para el joven en el que este jueves se reencarnó este mitológico personaje que reaparece en el Año Nuevo. Lo disfrutó. Primero corrió, tanto que hubo quien aseguró que era el guirria "más rápido" de los últimos tiempos. Pero después templó y, como manda la tradición, persiguió a las mozas para darles besos y achuchones, y lanzó ceniza a los mozos. Lo de perseguir es un decir, puesto que todas querían un beso suyo; dicen ellas, que para iniciar el año "con buen pie". Da buena suerte, sostienen.

La Fiesta del aguinaldo, concurridísima, comenzó en Beleño al mediodía, en el barrio de Varaes, junto a la fuente de La Magdalena, que un indiano mandó construir en su día para que su esposa, la que le dio el nombre, tuviera agua corriente junto a la casa. El "rey" del Año Nuevo, con su traje y su capirote azul y naranja, estuvo arropado por un ejército de aguinalderos a caballo. Este año, alrededor de una treintena. Detrás, casi una veintena de niños en borricos. Objetivo: pedir el aguinaldo en las casas de Beleño y de Cainava. Reciben dinero, comida y bebida, y a cambio cantan antiguas coplillas al vecindario, deseándole salud y prosperidad.

"Cachali", el más veterano

Entre los aguinalderos, Jorge Llera, "Cachali", que a sus 63 años es el más veterano de la tropa y que lleva más de medio siglo en esta danza, pues comenzó a los 8. Estaba "feliz" de salir un año más a caballo, de sentirse arropado por sus compañeros, y también de no haber quedado "en cántaru". ¿Qué significa? Quedarse sin pareja. En la Nochevieja, se introducen en dos cántaros los nombres de los mozos y mozas solteros de Beleño y se van sacando, uno y una, emparejándolos. Después, el mozo tiene que entregar a la moza que le tocó en suerte un regalo, y esta ha de invitarlo a cenar. Como este año había 31 solteros y 24 solteras... Siete mozos quedaron "en cántaru". Entre las parejas salidas del sorteo, Laura Alonso y Ernesto Mones, ambos "encantados" con su suerte.

El segundo más veterano es José Ramón López, "Chato", que a sus 60 años dice que está pensando en jubilarse de aguinaldero, aunque de inmediato rectifica: "Bueno, mientras se pueda...". Completa el podio de los más experimentados Javier Rodríguez Gallinar, de 56 años. "Es ya la única fiesta que me hace ilusión", asegura. Lo que más le gusta es "empezar el año todos juntos, visitar las casas y el ambiente de pueblu".

"Empecé con un año"

Xoel Silva Mones, de 8 años, es aguinaldero casi desde bebé. "Empecé con un año. Esperamos todo el año esta fiesta, me gusta mucho, es una tradición guay. Vamos muchos niños, nos divertimos", explica.

El de este jueves fue un día muy especial para dos hermanos, Olegario y Carlos Pilar Gutiérrez, nacidos en Beleño y emigrantes en Argentina. Aunque regresaron al pueblo en múltiples ocasiones, no lo hacían para el aguinaldo desde 1956, cuando tenían 8 y 10 años. "Es lindo regresar. Siempre me gustó Beleño. La palabra es "ilusión" por volver a ver en directo esta singular fiesta. La "pena" es que cada año ve el pueblo "un poco más abandonado".

El madrileño Félix de la Llave Chups conoció Beleño hace 43 años, precisamente un 1 de enero. Vio tanta gente a caballo que se quedó impactado. Hace 17 años compró una casa en la capital pongueta, y ahora, ya jubilado, allá vive.

La fiesta "más especial"

Entre los cientos de asistentes a la celebración, la diseñadora Aleida Rodríguez Muñiz, autora hace unos veinte años de una de las figuras esquemáticas del guirria más conocidas, que figura en pines y carteles.

David Granda integrante de la comisión organizadora del festejo, participó como aguinaldero. Asegura que están "todo el año" pensando en esta fiesta. En todo caso, otras cuatro organizadoras, Ana Otero, Reyes Carriedo, María González-Palacios y Clara Hernández, aseguran que la fiesta "se va haciendo sola" gracias a la implicación de los vecinos. "Colaboran para todas las fiestas, pero para esta más. Es la que más ilusión nos hace, la más especial", aseguran.

Por segundo año consecutivo, nDiego Fernández fue el gaitero del guirria. Le gusta la fiesta porque es "muy guapa, original". El repertorio obligatorio incluye dos canciones: "El Aguinaldo de Ponga" y "Viva Ponga".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents