Llanes dice "basta": no concederá más licencias para viviendas turísticas y vacacionales en 51 pueblos y barrios que considera "saturados"
La capital del concejo, Posada, Nueva, Po, parte de Celoriu y Barru, Andrín, H.ontoria, Naves, Parres, Vibañu y Villah.ormes, entre las localidades que el Ayuntamiento ha decidido blindar

Llanes no concederá más licencias para viviendas turísticas y vacacionales en 51 pueblos y barrios que considera "saturados" / LNE

El concejo de Llanes ha decidido cerrar definitivamente la puerta a la implantación de nuevas viviendas vacacionales (VV) y de uso turístico (VUT) en más de medio centenar de sus pueblos y barrios, a los que un pormenorizado estudio técnico diagnostica juzga "saturados", con una presión turística excesiva. La medida, recogida en el Plan Especial de Uso Turístico de Llanes (PEUT), en tramitación, supone la consolidación normativa de una suspensión temporal que el Ayuntamiento ya venía aplicando desde octubre de 2024 y que ahora se traduce en una regulación durante, al menos, los próximos cuatro años.
El objetivo del equipo de gobierno, que integran Vecinos por Llanes y PP, es poner freno a la expansión descontrolada del alquiler turístico y vacacional de temporada, un fenómeno que ha transformado el mercado residencial y la vida comunitaria en la última década, y recuperar el equilibrio entre la actividad turística y la función social de la vivienda.
Crecimiento exponencial
El diagnóstico pinta un paisaje de intensa presión. En total, el municipio cuenta con 1.202 establecimientos dedicados al alquiler turístico, que ofertan 6.498 plazas. De ellos, 560 son viviendas vacacionales, con 3.700 plazas, y 642 son viviendas de uso turístico, que suman 2.798 plazas.
Este volumen coloca a Llanes como el segundo concejo asturiano con mayor peso de este sector, solo por detrás de Gijón, y evidencia un crecimiento exponencial, particularmente acelerado desde 2020. Para establecer los límites, el plan analizó los 114 núcleos de población del concejo (pueblos y barrios delimitados por el planeamiento urbanístico) y los clasificó en tres categorías según su nivel de saturación.
Tejido residencial
Pero la saturación no se mide solo en números absolutos, sino en la densidad de esta actividad respecto al tejido residencial tradicional. Los técnicos calcularon una serie de indicadores de carga, siendo el principal la ratio de viviendas turísticas por cada 100 viviendas.
El resultado es que en el concejo hay 51 "núcleos saturados" (NS), donde el porcentaje de VV y VUT supera el 5% del total de viviendas, y en los que no se concederán nuevas licencias para este tipo de actividades. Se han hallado otros 22 "núcleos de intención" (NC), en los que el porcentaje de VV y VUT se sitúa entre el 2% y era 5% del total, y eón los que se permitirá un crecimiento muy controlado, hasta alcanzar el límite máximo. Las otras 41 entidades de población están calificados como "núcleos en equilibrio" (NE) y en ellos, por el momento, no es necesaria una intervención restrictiva, aunque se permitirá un desarrollo ordenado, con el mismo 5% como trecho máximo.
Dos clasificaciones
Los cinco núcleos que acumulan un mayor número de este tipo de alojamientos son, por este orden, la villa de Llanes, con 410; Posada, con 160; Nueva, con 50; Po, con 48, y Celoriu, con 45. Si se observa la capacidad de acogida en plazas, encabezan la clasificación los mismos núcleos: Llanes (1.984 plazas), Posada (694), Po (280), Celoriu (252) y Nueva (250). En conjunto, estas cinco localidades concentran el 62,3% de todas las viviendas turísticas del municipio y el 53,25% de las plazas, lo que ilustra una notable concentración geográfica del fenómeno.
Además, figuran como saturados, entre otros, núcleos como Andrín, parte de Barru y Celoriu, H.ontoria, Naves, Parres, Vibañu y Villah.ormes. Núcleos de contención son, por ejemplo, Ardisana, Belmonte, Cue, El Mazucu, Los Carriles, Pendueles, Niembru, Porrúa, Posada la Vieya, Ricaliente y Vidiago. Entre los núcleos en equilibrio están parte de Barru y Celoriu, Frieras, Llamigu, Meré, Purón y Rinsena.
Previsto en el Plan General
La regulación propuesta por los dirigentes llaniscos no surge de la nada, sino que se enmarca en un mandato del planeamiento urbanístico. Tanto las normas provisionales vigentes desde mayo de 2024 como el futuro Plan General de Ordenación (PGO), pendiente de aprobación definitiva, prevén la redacción de este plan especial para "definir las zonas saturadas y regular las condiciones de implantación".
La urgencia llevó al pleno municipal a acordar en octubre de 2024, con el voto favorable de los dos grupos gobernantes, la suspensión provisional de la tramitación de nuevas declaraciones responsables para VV y VUT en las áreas más tensionadas. Aquel acuerdo, que fue recurrido por el PSOE pero finalmente avalado por los tribunales, se justificó por la "necesidad urbanística de proceder al estudio" que ahora ve la luz. Los jueces consideraron la medida proporcionada, ya que no era genérica, sino "detallada por zonas" y se basaba en un estudio de la Universidad de Oviedo.
Intensa presión turística
El estudio, dirigido por el profesor Sergio González Begega, ya alertaba de la intensa presión turística en el Oriente. Y Llanes es un caso paradigmático por la velocidad de la transformación. La memoria informativa del plan subraya las consecuencias negativas de esta falta de regulación: tensión sobre los servicios públicos, riesgo de "sobreturismo", encarecimiento del precio de la vivienda en compra (el segundo más elevado solo por detrás de Gijón) y alquiler de larga duración, y un preocupante efecto expulsión de la población residente.
Un dato elocuente
Un dato resume la situación de manera elocuente: en agosto de 2025, solo se ofertaban en el concejo 13 viviendas en alquiler para residencia habitual permanente, frente a las 1.202 dedicadas al alquiler turístico. Es decir, la oferta de vivienda para vivir supone un exiguo 0,81% de la oferta para turistas.
El plan se nutre, además, de una jurisprudencia firme del Tribunal Supremo que reconoce la potestad de los municipios para intervenir en esta materia mediante la planificación urbanística, en aras de proteger el derecho a la vivienda y el entorno urbano bajo el principio de desarrollo sostenible.
Ordenación pormenorizada
Sentencias como las relativas a los planes de Bilbao, Barcelona o Valencia han ido marcando un camino que Llanes ahora sigue, buscando compatibilizar la actividad económica del turismo con la preservación del carácter residencial y la cohesión social de sus pueblos.
El objetivo del PEUT, tal y como destaca el equipo de gobierno, no es el de una prohibición general, sino una ordenación pormenorizada que pretende dirigir el futuro desarrollo turístico hacia la sostenibilidad, preservando aquellos núcleos donde la saturación ya ha alcanzado un punto crítico, y con el objetivo de intentar reconciliar la innegable vocación turística del concejo con el derecho de sus vecinos a una vivienda y a un pueblo vivo.